Seis canciones de Rubén Blades que posiblemente no conoces

*¿/Decisiones /va en esta selección? No. ¿/Amor y contro/l? tampoco ¿/Pedro Navaja/? menos. ¿Entonces cuáles?*
Seis canciones de Rubén Blades que posiblemente no conoces

Como ya lo hicimos en su momento con los temas de Grupo Niche, ahora es el turno para los de Rubén Blades. A continuación repasamos rápidamente los cuarenta años de carrera del panameño para resaltar las canciones que no son tan conocidas como Plástico (1978) y Decisiones (1984). Empezaremos con Juan Gonzalez, un tema escrito en el apogeo de los grupos guerrilleros de los años sesenta («¡los campos lloran la muerte de Juan González!») y luego pondremos la mira en otras regadas en Siembra (1969), Maestra Vida (1980), entre otros álbumes. 

 

1. Juan González: es la que abre De Panamá a Nueva York (1970), una producción realizada con la orquesta de Pete «El Conde» Rodríguez. Difícil no relacionar esta historia con la del guerrillero Ernesto «El Che» Guevara, dado de baja por militares bolivianos en 1967. En el prólogo, el cantante advierte «cualquier semejanza con personas vivas o muertas es pura coincidencia». Desde joven, Blades viene tocando con su música el lado caliente de la política. A los 22 años escribió Juan González.

 

 

2. Maria Lionza: Antes de la carta que recientemente publicó sobre la situación política y social en Venezuela, Blades ya había escrito en 1978 esta historia inspirada en la deidad «que cuida a los venezolanos desde el Guajiro hasta Cumaná». «Maria Lionza hazme un milagrito y un ramo de flores te voy a llevar», se escucha cantar a Willie Colón en el coro. Además del voltaje de la letra, inspiración de Blades, tiene el trombón que Colón sopla con pulmones de ciclista.

 

3. Tiburón: «Basta de intervención» dijo Blades en un bar neoyorquino antes de empezar a cantar este tema de Canciones del solar de los aburridos (1981), un discurso contra la política estadounidense hacia América Latina y el Caribe en los ochentas. «Tiburón: ¿qué buscas en la orilla? Tiburón ¿qué buscas en la orilla si lo tuyo es más afuera?». Tiburón se convirtió en emblema de Argentina, Paraguay, Chile y Nicaragua, países gobernados hace tres décadas por juntas militares apoyadas por Estados Unidos.  

 

4. Manuela: Manuela, «de grandes ojos y cabellos negros largos, y figura de guitarra», es uno de los personajes que se multiplica en la canciones que componen Maestra vida (1980). Es la misma mujer que más tarde se convierte en la mamá de Ramiro, hijo también del sastre Carmelo da Silva, otro personaje recurrente en la literatura del panameño. Para entender las historias del álbum, que comprenden tres generaciones de la familia Da Silva, hay que ponerle cuidado a lo que hace Manuela con su «risa coqueta y cintura pequeñita».   

 

5. Sorpresa: «Si quieres saber qué pasó en realidad, oye Sorpresa y tú verás», dice Blades en la versión de Pedro Navaja que se editó en el álbum Live! (1990). ¿Realmente a Pedro Navaja lo mata la prostituta que intentó robar en la calle? La segunda parte de esta historia se titula Sorpresa, y aquí va un anticipo sin ánimo de contar su final. «¡Ay si es el viejo Pedro Navaja!, y empezó a burlarse de él mientras lo registraba», dice el narrador sobre otro ladrón que ve al legendario Pedro Navaja herido de muerte. ¿En qué queda todo? Hay que ponerle atención a este tema como si fuera una radionovela.   

 

Bonus track 6. Ligia Elena: Un padre de cartera gorda que busca «afanosamente» a su hija Ligia Elena. Este relato, que figura también en el álbum Canciones del solar de los aburridos, trata sobre el amor entre una chica blanca con «el humilde trompeta», un músico negro. Contrasta la bonita relación de los dos jóvenes y la reacción clasista de los adinerados padres de la chica. «Dulcemente se escurren los días en aquel cuartito, mientras que en las mansiones lujosas de la sociedad, otras niñas que saben del cuento también se preguntan “ay mi Dios, ¿y mi trompetista, cuándo llegará?”».