Murió Alain Resnais, un grande del cine francés

*El reconocido cineasta, director y guionista, falleció a sus 91 años*.
Murió Alain Resnais, un grande del cine francés

Mientras el mundo entero concentraba su atención en la espera de los Premios Óscar, la figura francesa del cine daba su último respiro.  Alain Resnais, uno de los ilustres de la Nouvelle vague y autor de películas fundamentales de la historia del cine como Hiroshima mon amour y Noche de niebla, falleció en París a los 91 años, así lo informaron su allegados. 

Resnais, nacido en la ciudad bretona de Vannes en 1922, apagó su vida rodeado de sus familiares, con lo que Francia perdió «a uno de sus cineastas más grandes», según las palabras del presidente, François Hollande, al pronunciarse luego de conocer la noticia. 

Prematuro, prolífico y audaz en sus 78 años de carrera, el último de sus veinte largometrajes, Aimer, boire et chanter, fue laureado con el Premio Alfred Bauer de la reciente edición de la Berlinale y con el Premio de la Crítica Internacional FIPRESCI de ese mismo certamen.

 

 

Son los dos últimos reconocimientos a una abrumadora trayectoria, nutrida con cinco premios César del cine francés, tres como mejor película y dos como mejor director, dos Osos de Plata de Berlín, tres galardones en la Mostra de Venecia, un BAFTA y un premio especial del jurado de Cannes, entre otros.

La esencia del cine de Resnais, el hijo de un farmacéutico de provincias al que se le recordará estilizado y con una poblada cabellera blanca, exploraba ritmos narrativos alternativos, montajes con cronología deconstruida e historias dentro de la historia, inspirada a menudo en la obra de un gran autor.

Tras conocer la noticia de su muerte, el que será el próximo presidente del Festival de Cannes, Guilles Jacob, recordó en las redes sociales una frase del genial autor de filmes como L'année dernière à Marembad en 1961 , Stavisky en 1974, La vie est un roman en 1983, Smoking No smoking en 1997, On connaît la chanson 2003, o Les herbes folles en 2009.

«Hacer películas está bien, pero ver películas es mucho mejor», decía Resnais.

 

Toda una vida dedicada al cine 

Resnais se compró su primera cámara a los 13 años e inició su carrera rodando retratos de artistas y piezas documentales que aún se consideran «modelos de análisis estético y de eficacia emocional», según el prestigioso crítico Jean-Loup Passek.

Su primer largometraje de ficción, Hiroshima mon amour en 1959, se inspira en un texto de Marguerite Duras para trazar una poética historia de amor y muerte que le consagró como cineasta cuando solo tenía 37 años.

Pese a ser reconocida como una obra maestra desde el primer momento, su reflexión sobre la primera bomba atómica lanzada sobre la ciudad japonesa de Hiroshima molestó a Estados Unidos y provocó su retirada de la Competición oficial del Festival de Cannes.

Uno de los trabajos más aplaudidos de Resnais, que destacaba especialmente por su habilidad como montador, fue Nuit et brouillard en 1956, un documental sobre los campos de concentración nazis de la II Guerra Mundial considerada pieza clave de la historia del cine.

En 1966, fueron las autoridades franquistas quienes atacaron en Cannes la presencia de La guèrre est finie, protagonizada por un comunista español cuyo guion escribió el ex comunista, antifranquista, figura de la resistencia a la ocupación nazi y futuro ministro socialista de Cultura de España Jorge Semprún.

En lo personal, el director no se prodigaba en los medios de comunicación. Se casó en 1969 con la que entonces era su ayudante, Florence Malraux, y desde los años ochenta vivía con su musa Sabine Azéma, con quien se casó en 1998. 

Compañero de viaje de François Truffaut y Jean-Luc Godard, se le considera un exponente de la «Nueva Ola» del cine francés, aunque el director nunca se identificó con ese movimiento pues, entre otras cosas, no aspiraba a cambiar los medios de producción en el cine.