Cuando se mata por amor ¿un crimen permitido?

El caso del atleta surafricano Oscar Pistorius, quien es acusado del asesinato de su esposa, recuerda otros crímenes pasionales.
Cuando se mata por amor ¿un crimen permitido?

Asesinato por «ira e intenso dolor». Así aparece en los periódicos. De esta manera se cuenta que un hombre mató a su esposa cuando descubrió que ella le era infiel: porque la noticia le produjo ira e intenso dolor. Cuando se lee la expresión, suena a justificación, a que están muy cerca de decir que el homicidio provocado por un corazón roto es menos grave y casi entendible, que el despecho puede llevar a perder la cordura, que el dolor es suficiente excusa para matar. Pero no lo es. Claro, es muy diferente un crimen de este tipo a uno premeditado, pero la vida vale más que el dolor, que la moral, que la ira.

 

Sin embargo, somos animales de instintos, y así como el amor nos eleva, también nos vuelve posesivos, obsesivos y hasta neuróticos. Según Helen Fisher, bióloga y antropóloga estadounidense, el amor alerta las mismas partes del cerebro que activa la cocaína, así que cuando nos enamoramos experimentamos una especie de drogadicción: ansiamos a esa persona que nos hace tocar el cielo, sufrimos de síndrome de abstinencia cuando no está y creemos que su lugar en el mundo solo es lógico a nuestro lado. Por esta razón, cuando sentimos que ese individuo que nos hace volar se nos escapa de las manos, podemos actuar de maneras insospechadas e irracionales.

 

Por esta razón, también, estas personas fueron noticia:

 

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1. Oscar Pistorius, por el posible asesinato de su novia Reeva Steenkamp

Él asegura que el homicidio fue un error. Y es inocente hasta que se compruebe lo contrario. Según Pistorius, sintió que un delincuente había entrado a su casa y disparó, para después llevarse la sorpresa de que el supuesto criminal era en realidad su novia, la modelo Reeva Steenkamp. El sudafricano –a quien le amputaron las dos piernas con apenas once meses y se convirtió en una estrella paralímpica– ahora enfrenta un difícil juicio en el que intentan esclarecer los hechos, pues hay quienes aseguran que lo que ocurrió se debió a un ataque de celos. Cada vez que él ve las imágenes de la escena del crimen se trastorna y ha vomitado en varias ocasiones. 

 

 

 

42-179484182. O.J. Simpson, por el posible asesinato de su ex esposa Nicole Brown

Hoy, 20 años después de la muerte de Nicole Brown y su amigo Ronald Goldman, aún no se sabe la verdad detrás de su historia; sin embargo, la evidencia siempre ha señalado que el asesino fue el ex jugador de fútbol americano O.J. Simpson. Goldman recibió diecinueve puñaladas, y Brown dieciocho, el exceso de cuchilladas indica que muy seguramente fue un crimen pasional, pero todo parece indicar que fue premeditado. En el juicio penal, después de muchas irregularidades, fue declarado inocente. En el proceso civil lo encontraron culpable y se vio obligado a pagar 33 millones de dólares. En la actualidad, Simpson está en la cárcel robo a mano armada e intento de secuestro.

 

 

3. Yolanda Saldívar, por el asesinato de Selena

 

Yolanda no era la pareja de Selena, pero parecía que lo fuera. Era su fanática más ferviente y lo había hecho todo por estar a su lado. Podría pensarse, incluso, que estaba enamorada de la cantante. Primero fue la presidenta de su club de fans, luego se convirtió en su amiga y eventualmente empezó a trabajar para ella. Pero llegó el momento en que la obsesión de Yolanda sacó de quicio a Selena y la artista decidió ponerle fin a la relación. En ese momento la fan perdió la cordura y por miedo a perder a su ídolo, por rabia o por frustración, le disparó por la espalda. Ella llegó desangrándose hasta el vestíbulo, donde recibió atención médica pero falleció horas más tarde en el hospital. Su seguidora fue condenada a cadena perpetua.

 

 

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4. Sahel Kazemi, por el asesinato de Steve McNair

El jugador de fútbol americano Steve McNair tenía un amorío con Kazemi, una joven de 20 años. Todo iba bien hasta que ella se enteró de que no era la única amante en su vida y, entonces, entró en el modo «para mí o para nadie». Kazemi fue a visitarlo a su casa y le dio dos tiros en la cabeza y dos en el pecho. Después se suicidó. Cuando encontraron los cuerpos, la policía no tardó en confirmar que había sido un típico caso de asesinato y suicidio.

 

 

5. María Teresa de Landa, por el asesinato de Moisés Vidal Corro

Una de las primeras mujeres coronadas como Miss México pasó a la historia como asesina, no como una de las más bellas de su país. Sin darle tiempo a la duda o a las explicaciones, María Teresa mató a su esposo, el general Moisés Vidal Corro, después de leer en la prensa que acusaban a su esposo de bigamia. Vidal murió después de que la reina vaciara una pistola en el cuerpo de su marido.