¿Por qué Internet está acabando con la industria de la música?

Pese a la gran efectividad que tiene la web en muchos aspectos, mercados como el de la distribución musical se han visto altamente perjudicados.
¿Por qué Internet está acabando con la industria de la música?

Sin lugar a dudas, Internet es un libro abierto de posibilidades en la industria del entretenimiento. Es un camino más corto y rápido para conocer y adquirir productos nuevos de los mercados que más nos gustan, derribando la barrera económica que hasta hace pocos años existió.

El consumo de música digital viene en ascenso. Según la Federación Internacional de la Industria Discográfica, IFPI, tan solo en 2013 las ventas virtuales incrementaron un 4,3 %, equivalentes a 5900 millones de dólares, frente a la caída de un 12 % de los formatos físicos en mercados tan importantes como los de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania e Italia.

Estas cifras reflejan la gran demanda que tiene la música por Internet, que según la IFPI «ha incrementado gracias al desarrollo de los servicios de streaming».

 

¿Qué es streaming?

La reproducción audiovisual en tiempo real, que permite consumir la música sin necesidad de pagar por una descarga, es lo que hoy en día se conoce como streaming, del que hacen uso grandes y posicionadas plataformas como Spotify, Deezer o Napster, en la modalidad de suscripción; y YouTube o Vevo de forma gratuita y financiada por la publicidad. Entre 2012 y 2013, esta modalidad presentó un aumento de 51,3 %.

Según Alejandro Marín, conocedor del tema y director de la emisora La X en Bogotá, «hoy en día el uso de streaming es cuestión de hábito». Asimismo, considera que gracias al poderío de iTunes «las descargas tardarán en dejar de ser la fuente más importante de ingresos de la industria discográfica».

 

¿Qué pasa con los artistas?

Para este experto, «al principio se pensó que la red abierta sería clave en el desarrollo de nuevos artistas y que la música independiente triunfaría, pero lo que ha sucedido es todo lo contrario: los imperios musicales se han fortalecido. Simplemente hay hechos, números, estrategias, éxitos y fracasos». 

Una opinión diferente del tema tiene Kike Márquez, abogado corporativo con maestría en Leyes de Música y Entretenimiento y miembro votante de los Latin Grammy, quien asegura que actualmente «existe una gran cantidad de artistas independientes, haciendo suficiente dinero bajo sus propias ideas y métodos, pues gracias al impacto de Internet y redes sociales, han podido desarrollar toda su carrera de manera exitosa y sin la necesidad de un sello grande que los respalde».

 

«Se acabaron las tiendas, no hay vuelta atrás»

El disc jockey considera que las tiendas de discos no tienen cómo competir con Internet, puesto que el negocio de la música debe ser veloz y se basa en la gratificación inmediata, por lo que con la digitalización de la música «se acabaron las largas esperas y los pagos exagerados». De la misma manera piensa el abogado, quien considera que «el poder acceder a la música que se quiere, en el momento que se desea, ha sido una de las razones de mayor impacto para el cierre de tantas tiendas».

Por esta razón, los actuales compradores de música  en formato físico son solo los coleccionistas, aquellas personas que no solo compran discos, sino que siguen la carrera de un artista a través de objetos comerciales como una camiseta, un pin, una entrada a un concierto o una caja de lujo.

 

Así, la desaparición de los formatos físicos de la música (CD) está a la vuelta de la esquina, en especial «en países desarrollados donde la banda ancha es tan avanzada que suprimió la necesidad de comprar música física». Con respecto al mercado latino, como México o Colombia, el disco seguirá rondando simplemente porque la infraestructura de Internet no permitirá hacer el cambio a digital inmediatamente.