«Colombia sufre de mediocridad y conformismo»: Jorge Franco

El escritor antioqueño habla sobre su familia, sus autores de referencia y de sus gustos más terrenales.
«Colombia sufre de mediocridad y conformismo»: Jorge Franco

-Una cosa bonita de sus viajes promocionales en calidad de escritor.

Las amistades que se hacen en tan poco tiempo y que perduran.

 

-Una postal suya con sus padres

En un Dodge Coronet blanco de Medellín a la Costa.

-Su grosería favorita

¡Mucho hijueputa!

                -¿Cuál es el apodo más contundente que ha puesto?

Me gusta mucho el alias de un personaje de mi nueva novela: la ombligona.

                -Un columnista que lea semanalmente.

Tres: Eduardo Escobar, Ricardo Silva y Juan Esteban Constaín.

                -Un escritor que se haya suicidado

David Foster Wallace.

                -¿A quién le escribiría una biografía?

A nadie. No puedo escribir sin inventar.

                -¿Qué extraña de cuando pocos lo conocían?

Antes tenía más tiempo para escribir y leer.

                -¿De qué sufre Colombia?

De mediocridad y conformismo.

                -Un consejo para los que no pueden dormir.

Un Xanax con un Rivotril.

                -¿Cuánto dinero ha llegado a pagar por un libro?

No soy muy bibliófilo. Pago lo que normalmente cobran en las librerías.

                -¿Coca Cola o Pepsi?

Coca Cola.

                -¿Qué programa de radio o televisión seguía de niño?

De radio, La ley contra el hampa. De T.V., Jonny Quest.

                -¿Cómo lo llama su pareja cuando está enojada?

¡Jorge!

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-¿A qué político se le cambiaría de puesto en un bus?

Son tantos, que ocupan todos los puestos del bus.

                -¿Qué tiene El mundo de afuera que no tengan sus otras obras?

Candor y nostalgia.

                -¿Qué libro de literatura colombiana incluiría en la lista de útiles de décimo de bachillerato?

La historia de Horacio, de Tomás González.

                -Una ciudad para volver con los hijos

Londres.

                -¿Qué le gusta comer en exceso?

Postres.

                -En Colombia, si pudiera cambiarse la ciudad, ¿dónde le hubiera gustado nacer?

En Barranquilla.

                -Una imagen suya con Manuel Mejía Vallejo.

Yo entre el auditorio, embelesado con sus historias.

                -Una sensación de cuando escribía sus primeras obras.

Ansiedad. Todavía la siento.

                -Un momento del día para escribir.

En las tardes.

                -Un relato que le recomendaría leer hasta a su peor enemigo.

La muerte del estratega, de Álvaro Mutis.

                -Si tuviera que elegir entre Rosario Tijeras y Melodrama para que perdure en el tiempo, ¿a cuál elegiría?

Melodrama.

                -¿A quién le gustaría ver antes de morirse?

A mi hija.

                -¿Por qué escribe?

Porque no sé hacer otra cosa.

 

-¿Qué le diría a los que dicen que el Premio Alfaguara está arreglado?

Que me hubieran visto cuando me despertaron a las 5 a.m. a darme la noticia del premio.

                -Una canción que no le guste pero que se sepa.

El Happy Birthday.

 

-¿Dónde anota las ideas?

En todas partes, en papeles, en libretas, en el teléfono, en el iPad. Es un desastre porque después no sé dónde quedaron.

 

-¿Para qué Facebook?

Para no morir en el olvido.

 

-¿Qué lo aburre?

El frío y las comidas con extraños.

                -¿A qué le tiene miedo?

A no vivir el tiempo suficiente para ver a mi pequeña hija convertida en mujer.

 

-¿Un objeto que se traería de Medellín?

Una caja con sapitos del Astor.