Nairo Quintana, un profeta en su tierra

La Nairomanía se tomó todos los rincones de Colombia pero, en especial, se apoderó de Boyacá, el departamento que lo vio dar sus primeros pedalazos.
Nario Quintana, un profeta en su tierra

La ruana, la prenda más típica del altiplano cundiboyacense de Colombia, se tiñó de rosado, el mismo color que lució Nairo Quintana desde el pasado martes, cuando se convirtió en líder del Giro.

En las calles de Tunja, Cómbita, y Arcabuco, los pueblos en los que Quintana nació, creció y se hizo ciclista; hombres, mujeres y niños incorporaron a su vestir cotidiano la versión rosa de la típica prenda.

Algunos modelos de este abrigo llevaban impreso el logotipo del Giro u otros símbolos alusivos al ciclismo, otras eran simplemente rosadas, pero ante todo lo más importante fue el apoyo que a cientos de kilómetros, Nairo sintió; un respaldo permanente de sus coterráneos, quienes se reunieron etapa tras etapa para ver las transmisiones de los triunfos del boyacense con música y comida típica de la región.

Así, la algarabía se apoderó de todo un pueblo, de todo el país, donde con un fervor infinito se vivió y celebró el 1 – 2 de los reyes del Giro de Italia 2014 (Nairo Quintana y Rigoberto Urán), en uno de los días más importantes para el ciclismo y el deporte en Colombia.

 

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Fotos: AFP / EFE.