«Al "Tino" le faltó tener la cabeza sobre los hombros» Hristo Stoichkov

El goleador búlgaro opina sobre Colombia, Falcao y su gran amigo, Asprilla, con quien se reencontró en Porto Alegre, durante el partido Argelia-Corea.
«Al "Tino" le faltó tener la cabeza sobre los hombros» Hristo Stoichkov

Considerado el mejor jugador búlgaro de todos los tiempos, Hristo Stoichkov hizo parte del dream team del Barcelona de Johan Cruyff, entre 1990 y 1998, brillante historia que interrumpió para militar en el Parma de Italia, por poco más de un año. Allí conoció al «Tino» Asprilla, su gran amigo. Ganó el balón de oro en 1994 y en el Mundial de ese año, en Estados Unidos, marcó seis goles en siete partidos (fue máximo goleador junto a Oleg Salenko) y fue la punta de lanza para que su selección quedara en cuarto lugar. En Brasil se pasea por los pasillos y responde los fervorosos saludos de los hinchas. 

 

Tito Puccetti: Defina al «Tino» Asprilla.

H. S. Un grande. 

 

T.P. ¿Y qué dice de la selección Colombia?

H.S. Me gusta mucho la actitud de los jugadores. Me sentí frustrado con esta lesión inesperada de Falcao, pero hoy vemos una Colombia bien hecha, bien preparada. No me gusta comparar, porque ahora escuchamos de la época del «Pibe», del «Tino», de René. Hay un antes y un después y hay que entenderlo tal como es. No es justo comparar porque esas son épocas doradas y nadie las puede borrar. Ahora hay que apoyar a este equipo, porque tiene un entrenador con carisma, trabajador y ellos demuestran que juegan cada partido como una final.

 

T.P. ¿La lesión de Falcao obliga a plantear un esquema diferente?

 H.S. No. Tienes que tener fe en los jugadores que están ahí. Son jugadores valiosos, han hecho una gran eliminatoria. Claro que Falcao es la estrella, pero también hay que tener el respaldo de otros jugadores, porque se van a sentir ignorados, que los utilizan cuando hay ciertos intereses.

 

T.P. ¿Hay algún jugador de Colombia que le seduzca más que otro?

H.S. Yo creo que el grupo es más importante que cualquier jugador. Si tú tienes un grupo fundamental, un grupo humilde, que sabe qué pretende el entrenador, se respeta a todos los jugadores.

 

T.P. ¿Faustino cabeceaba así como lo hizo Halliche (en partido de Argelia contra Corea) en el primer palo?

H.S. ¿Qué te puedo decir? Buscaba de todo. «Tino» tenía una cosa importante, la rapidez. La única cosa que le faltó fue tener la cabeza sobre los hombros… (Risas.) 

 

T.P. ¿Usted lo regañaba?

H.S. Sí, me dolió mucho en aquella época que no pudo ir a jugar con nosotros a Barcelona, no sé por qué pasó. Yo quería jugar con él porque quería aprovechar su rapidez. Fíjate que los hombres rápidos pueden hacer las cosas más difíciles para la defensa. Pero luego en el Parma sí que disfruté mucho por la manera de ser del «Tino». 

 

T.P. Usted fue Balón de Oro en el 94, el «Tino» dice que se lo quitaron a él.

H.S. Ahora le voy a comprar uno y se lo voy a regalar. (Risas.) 

 

T.P. ¿Si Faustino hubiera sido más dedicado hubiera podido ser Balón de Oro? ¿Lo tenía todo?

H.S. Sí, te lo digo sinceramente. Yo te he dicho que tiene todo. Solo que cuando jugamos tenemos muchos conocidos que quieren estar cerca sin saber que amistad no es solo comer y beber un día, dos días, un año. Yo me supe mantener al margen de esos. Y «Tino» es tan buena persona, pero él no supo separar los buenos, de estos que vivían de sacarse una foto con él y de decir «yo soy amigo del “Tino”». Amigo del «Tino» soy yo, porque le regaño y le digo las cosas como son, esos son amigos. No es ir a comer y beber y gastar por gastar.