Comer, rezar y amar

Elegido como uno de los libros más relevantes en su género, según The New York Times, y escrito por Elizabeth Gilbert, reconocida escritora galardonada con varios premios, Comer, rezar, amar es el libro del momento.

Está agotado en el mercado colombiano, pero la editorial Santillana prepara una nueva edición. En la historia que da cuerpo a este libro, la protagonista decide reiniciar su vida, utilizando  los viajes como la quintaesencia de su existencia. El turismo se convierte, entonces, en un menú muy bien diseñado. Lugares muy distantes de su casa y su trabajo en los Estados Unidos, van a llenar su espíritu, su cuerpo y su corazón.

Escoge tres países que, por coincidencia, comienzan todos por la letra “i”, la misma de “inconformidad”: Italia, India e Indonesia. Tres etapas que se corresponden con su búsqueda interior. Es una travesía entre la buena mesa y la “dolce vita” de Roma, ciudad eterna; la paz interior y vida espiritual con meditación, en un seminario Ashram con gurú incluido; y finalmente, el equilibrio entre cuerpo y alma en la isla de Bali, en Indonesia.

Los viajes, el cambio de aire y los nuevos panoramas hacen milagros en las personas. Por eso cada día están más llenos los aviones, los hoteles, los spas, y las colas son cada vez más largas en las agencias de turismo.

Después de tres años de éxito en ventas, la diva del cine Julia Roberts, que estudia muy cuidadosamente cualquier papel, aceptó encarnar a Liz, la joven norteamericana confundida, recién separada y con ganas de cambiar tanto su interior como su exterior. El encargado de convencerla fue Ryan Murphy, reconocido director de cine y televisión.

Comer, rezar, amar es una comedia romántica llena de humor, pero sobre todo de inspiración. Tanto que el libro está incluido en la lista de los 10 libros que más influyen en la mentalidad de las mujeres estadounidenses.

En su año sabático, Liz nos hace viajar por lugares maravillosos. Nos muestra la Italia de las costumbres icónicas, la de los palacios y las centenarias construcciones llenas de historia, la Italia del café espresso y los “latin lovers”, la de las callecitas romanas y las deliciosas trattorias con diversos platos… cada uno mejor que el anterior. Luego, la India espiritual, donde es imposible ignorar los llamados del alma, del verdadero ser. Y finalmente la Indonesia indómita, con la belleza natural en todo su esplendor, escenario ideal para liberar el amor.

El viaje se convierte en un recorrido interior de esa búsqueda que muchas mujeres sienten necesidad de hacer y pocas tienen la valentía de alcanzar.

La película, aparentemente blanda y larga (dura dos horas), nos hace viajar por lugares paradisíacos, nos adentra en el mundo de los ashrams, las meditaciones y los abalorios; de los colores de la India y su religión, nos da una fotografía perfecta de sus habitantes y fieles seguidores de una filosofía masiva.

La cinta termina en la única isla no budista del archipiélago de Indonesia, un paraíso lleno de templos, donde las caravanas de hombres y mujeres, llenos de ofrendas, frutas y alimentos coloridos, mantienen contentos a sus dioses. Ahí la protagonista encuentra a Felipe, su amor, interpretado por Javier Bardem. Una pareja de lujo.

En medio de tantas cintas de ciencia ficción, violencia, narcotráfico, guerra y tráfico de personas, es reconfortante encontrar una comedia rosa basada en los viajes, el turismo y el cambio interior que puede experimentar un ser humano que quiere reestructurar su vida.

Hacer un alto en el camino y encontrarse para regresar renovado con una nueva experiencia de vida, es una alternativa refrescante. No se ganará el Óscar, seguramente, pero el tema es muy agradable.

Comer, rezar, amar se estrenará en Colombia en el mes de octubre.

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