¡Cuida tu piel de los excesos!

Después de haber maltratado la piel con sol, trago, cigarrillo y trasnochadas durante las vacaciones,es hora de volverte a consentir

 

Después del sol

 

¿Cómo mantener el bronceado hasta la próxima temporada de vacaciones? Una buena exfoliación es clave para prolongar el color dorado, pero los autobronceadores también hacen lo suyo.

 

Nada es eterno, pero un buen bronceado se puede mantener durante todo el año si se cuida la piel de una manera especial. Después de desempacar las maletas, pagar las cuentas y volver a las actividades cotidianas, se le puede dar un tiempo al cuidado del mejor souvenir que se trae de los viajes. Para empezar, una buena exfoliación es el mejor paso para prolongar el color dorado después de las vacaciones. Es un tratamiento que también ayuda a eliminar la acumulación de células muertas, renueva la piel y facilita una completa hidratación.

 

La exfoliación es limpieza profunda, un tratamiento renovador que retarda la aparición de arrugas y al mismo tiempo aumenta la suavidad de la piel. Exfoliar es un verbo que, al ser conjugado, prepara la piel para recibir cualquier tratamiento de belleza:

 

Si quieres hacerlo de forma casera, mezcla un poco de azúcar morena con una cucharada de agua o agréguale miel de abejas. Déjalo actuar 10 minutos y retíralo con agua tibia.

 

Si prefieres los del mercado, usa aquellos con base aceitosa ligera, como aceite de almendra o linaza. Así se logra un efecto de exfoliación y humectación al mismo tiempo.

 

No frotes con fuerza. Debe hacerse mediante pequeños masajes circulares, ya que la efectividad de un exfoliante en la piel sólo depende de la regularidad con que se aplique.

 

La piel debe estar ligeramente humedecida para disolver el exfoliante y darle mayor adherencia.

 

Usa un producto de gránulos más suaves para la exfoliación facial, y otro más rugoso para cuerpo.

 

En la cara, has movimientos muy suaves. Apoya los dedos. Cuidado del mejor souvenir que se trae de los viajes. Para empezar, una buena exfoliación es el mejor paso para prolongar el color dorado después de las vacaciones. Es un tratamiento que también ayuda a eliminar la acumulación de células muertas, renueva la piel y facilita una completa hidratación.

 

La exfoliación es limpieza profunda, un tratamiento renovador que retarda la aparición de arrugas y al mismo tiempo aumenta la suavidad de la piel. Exfoliar es un verbo que, al ser conjugado, prepara la piel para recibir cualquier tratamiento de belleza:

 

Si quieres hacerlo de forma casera, mezcla un poco de azúcar morena con una cucharada de agua o agrégale miel de abejas. Déjalo actuar 10 minutos y retíralo con agua tibia.

 

 

Para este tratamiento

 

Es conveniente exfoliar la piel cada quince días. Esto ayuda a que la piel se pigmente de manera uniforme con el autobronceador.

 

Aplica el producto con la mano abierta y con movimientos amplios y suaves. Usa los pulgares en la barbilla y con las yemas de los otros dedos realiza movimientos en círculo.

 

Si tu piel es mixta o grasa, has énfasis en la frente, la nariz y la barbilla, especialmente.

 

No realices la exfoliación sobre la piel irritada. Mucho menos después de tomar el sol.

 

No es recomendable exfoliar áreas delicadas del cuerpo como el contorno de los ojos, el escote y los senos.

 

Recuerda no exfoliar tu cuerpo más de dos veces por semana. Se corre el riesgo de irritar y dañar la piel.

 

Para devolverle elasticidad y firmeza a la piel es necesario recurrir a un tratamiento intensivo de hidratación. Este cuidado para reconstituir los tejidos se mantiene con el uso de cremas hidratantes por la mañana, y en la noche con lociones reparadoras o nutritivas.

 

Pero como la búsqueda se enfoca en mantener el bronceado por mucho tiempo, existe una alternativa genial: los autobronceadores. Esta maravilla de la cosmética, de fácil aplicación, que resulta mucho menos nociva que los rayos UVA y de paso logra un color muy natural, se convierte en la mejor aliada del dorado en la piel.

 

 

Foto: Google con derecho a reutilización.