Divas y madres

La maternidad no es, para nada, una enfermedad. Por el contrario, es un momento luminoso y espectacular en la que debemos vernos radiantes.

La moda durante la maternidad juega un papel importante. Las prendas, a mujeres que sufren un cambios físicos ostensibles, se convierten en las mejores aliadas de la confianza y la autoestima.

Lo primero en lo que hay que pensar es en el bienestar de un cuerpo que está cambiando, de una piel que comienza a estirarse para dar cabida a un nuevo ser dentro de nuestro cuerpo. Los productos hidratantes son claves para evitar las estrías, ¡que no desaparecen nunca! Hay que aplicar buenas cremas y aceites en todo el cuerpo desde el primer día.

Una buena ropa interior es una inversión importante. Fajas que sostengan la barriga y sostenes que se acomoden al nuevo tamaño del busto, que por lo general crece dos tallas más; luego los más grandes, para amamantar. Estar bien vestidas por dentro produce mucha tranquilidad. Todo en materiales nobles y frescos, que no produzcan alergia. Hay mujeres que prefieren no mostrar su barriga y para ellas están los suéteres anchos, las camisas y batolas en distintos anchos y cortes sobre jeans o leggins, así se verán siempre bien y a la moda.

Las más jóvenes prefieren no comprar ropa de maternidad y siguen usando sus camisetas ajustadas, forran la barriga sin problema. Eso está bien siempre y cuando no se pronuncie el ombligo debajo de la tela.

El tema de los tacones es muy personal. Recomiendo dejarlos, pensando en la columna vertebral de la mamá, la del bebé, y en el resbalón que no falta.

Ejemplos de mamás bellas y glamorosas hay varios. En primer lugar, la modelo mejor pagada del mundo, la brasileña Gisele Bündchen, quien posó  embarazada con una gabardina de la marca Liberty como Dios la trajo al mundo, y acaba de tener su primer hijo. Es ecologista consagrada, obsesionada por salvar su selva amazónica replantando 25.000 árboles en terrenos baldíos en los que la deforestación ha sido implacable. Creó el proyecto “Agua Limpia” así como una tira cómica, con ella como personaje principal, para contarles a los niños historias del medio ambiente. Además, ha prestado su nombre a la firma brasileña Grendene para producir y vender havaianas a 195 euros en las Galeries Lafayette de París, en aras de financiar la limpieza del gran río Amazonas que envenena a los habitantes de la región.

Es una bellísima mamá que sólo con yoga y comiendo sanamente recuperó su figura después de haber engordado 15 kilos. No es fácil dejar su intimidad, retomar su vida, volver a posar, a maquillarse y peinarse después de haber estado confinada por mes y medio a darle pecho a su bebé. Esta mujer, que donó 1’500.000 dólares a los damnificados de Haití, y que jamás toca el tema, es uno de los ejemplos de mujeres ejecutivas que vivieron su momento feliz, pero que saben que “el show debe continuar” y que por nada del mundo sacrificarán a su familia por su trabajo.

Heidi Klum, casada con el cantante Seal y madre de tres niños, acaba de tener su cuarto bebé, una niña. Es otra bella modelo americana de la famosísima firma Victoria’s Secret y quien, a las seis semanas de haber dado a luz, ya desfilaba con las características alas sobre su espalda en una llamativa vestimenta transparente que dejaba ver un cuerpo ¡perfecto! Para estas mamás su maternidad es lo más importante, pero la vida y los contratos multimillonarios siguen. Heidi es además una exitosa empresaria, diseña llamativas prendas para la marca de maternidad Pea in the Pod. Cuando puede, se escapa con toda la familia a su bellísimo refugio mexicano de Careyes, en la región de Manzanillo, una espectacular casa construida por Manolo Mestre, reconocido arquitecto de famosos como Francis Ford Coppola.

Esas son las divas, espectaculares pero comunes y corrientes, de medidas terrenales. Son mamás, tienen a sus bebes, dan pecho y si están bien casadas cambiarán pañales y responsabilidades con su compañero de felicidad. Retomarán sus múltiples ocupaciones y  se triplicarán para alcanzar a cubrir todas las bases y a estirar las horas del día y de la noche; seguirán siendo mujeres maravilla, lindas y felices, mujeres de este nuevo siglo que espera mucho de ellas.

No olviden quererse y consentirse, pues una mamá feliz cría hijos seguros y tranquilos.