Estrellado y demandado

Cuando pensó que por fin había superado el accidente automovilístico en el que casi pierde la vida, el ganador del Oscar, Morgan Freeman, debe enfrentarse a su mejor amiga, quien lo acompañaba en el carro ese día, y que ahora lo demanda por daños y perjuicios. Con esos amigos...
Estrellado y demandado

Fracturas en un brazo, un codo y un hombro no fueron tan dolorosas como el enterarse de que Demaris Meyer, su amiga de más de 10 años, lo está demandando por daños y perjuicios. El actor, de 71 años, podría enfrentar cargos por conducir bajo el efecto de drogas y alcohol la noche del 24 de agosto del año pasado.

“No he podido volver a trabajar y todavía sufro de secuelas físicas y emocionales del accidente”, ha declarado la mujer de 48 años a diferentes medios de comunicación estadounidenses. Ambos se dirigían en un Nissan modelo 97 a la pequeña propiedad que el actor tiene en Misisipi, después de haber cenado con su abogado y un grupo de amigos, cuando ocurrió el accidente. La teoría de que el ganador del Oscar por Conduciendo a Miss Daisy se hubiera quedado dormido al volante, vuelve a coger fuerza seis meses después, tiempo que, según los fans del actor, fue suficiente para que esta mujer planeara la manera perfecta de sacarle provecho a la situación. El caso es que el actor perdió el control del vehículo, que quedó en pérdida total tras haber dado trompos fuera de la carretera. La teoría de que Demaris quiere ventaja del suceso no resulta imposible si se tiene en cuenta que apenas el 25 de febrero entabló la demanda, en la que repitió con bastante seriedad que el accidente se produjo exclusivamente por culpa del actor.

Otros se atreven a decir que todo este escándalo es puro despecho, después de un fracasado romance que dio pie a que el actor se divorciara de su esposa para terminar con 24 años de matrimonio. “Se me ha etiquetado como la ‘otra mujer’, y siempre esperé y recé para que los representantes de este señor o él mismo aclararan la situación y limpiaran mi nombre, pero no lo han hecho”, ha dicho Demaris, declaración con la que Morgan Freeman no sólo queda visto como un hombre infiel sino como un irresponsable insensible.

Al actor esto no parece molestarle tanto como la traición. La única declaración que se le ha oído de su parte fue la hecha por sus asesores, que aseguraron que todo se resolverá pronto, por lo menos cuando se sepa la cantidad exacta de indemnización que pide la que fuera amiga del alma.

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