Penélope Cruz, la elegida de Isabel Coixet

La cinta alternativa más taquillera de la cartelera nacional este fin de semana, La elegida, cuenta con la afortunada actuación de Penélope Cruz. Isabel Coixet, la directora española, logra de nuevo, como lo hizo con Mi vida sin mi, poner sobre la pantalla personajes vulnerables que logran emocionar al espectador.
Penélope Cruz, la elegida de Isabel Coixet

Una espigada mujer, de cejas negras, cabello negro y sueter sugestivamente abierto en el pecho entra a un salón de clase donde un veterano profesor dicta una clase. La mujer, que no es más que el ícono del cine español contemporáneo, Penélope Cruz, escribe en un cuaderno algunas anotaciones sobre la cátedra de su maestro.

Él rapidamente fija su mirada en la atractiva mujer no sin antes decir en tono fuerte "es mejor que no tomen nota". Consuela, como se llama la mujer, cierra rapidamente su libreta y en sus ojos se puede vislumbrar algo de verguenza que minutos después se transforma en inocencia.

Esa mezcla entre inocencia y sensualidad es lo que seduce hasta enloquecer a David Kepesh (Ben Kingsley), quien se enamora perdidamente de su alumna y empieza una relación amorosa que lo llevará al desespero. Consuela no es más que una hermosa mujer que disfruta la compañía de su profesor pero en un principio no quiere perder su libertad. Sin embargo, con el paso del tiempo su deseo por comprometerse se hará evidente y entonces David empezará a comportarse de manera extraña.

David cuenta con la amistad de un escritor de poemas con el que debate su situación sentimental una y otra vez . Un personaje muy divertido que para "darle un aire" a su matrimonio sostiene romances furtivos con diferentes mujeres más jóvenes que él.

La elegida se convierte en otra buena producción de Coixet que va más allá de buenas interpretaciones.

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