Samuel Duque: "No tengo un Botero porque es muy caro"

Así no lo parezca, detrás del exitoso empresario de FOX Telecolombia hay un llanero de pura cepa que añora la pesca y la vaquería. Remembranzas de un lector consumado y ciclista aficionado que supo convertirse en un ‘capo’ de la televisión colombiana
Samuel Duque: "No tengo un Botero porque es muy caro"

Que el apartamento donde vive Samuel Duque tenga dos terrazas laterales, una mirando al oriente y la otra hacia el occidente, es una mera casualidad. Y que llegue a él todos los días después de las siete de la noche es un efecto de su rutina laboral. Quizás por eso, porque nunca puede disfrutar de una puesta de sol en la sabana de Bogotá, es que en su finca de Puerto López tiene un quiosco llamado ‘El embrujo llanero’, que fue construido estratégicamente para que de ahí pudiera contemplar, desde el ombligo de Colombia y con una panorámica de 360º, los matices de ese famoso atardecer.

Su apego a los Llanos Orientales no es gratuito. Samuel nació en Villavicencio y desde pequeño se fue a vivir a Acacías, empujado por el oficio veterinario de su padre. Ser un hombre del campo era el destino lógico de un niño que se crió pescando gigantescas payaras en las bocas del río Meta y que creció haciendo las labores propias de la vaquería, enlazando, marcando y capando ganado. Con estos conocimientos prácticos de la vida silvestre, Samuel viajó a la capital a estudiar lo que debía: Medicina veterinaria. Pero otro hecho rutinario en la vida nacional lo apartó de su destino para siempre: “A Bogotá llegué a estudiar Veterinaria en la Nacional pero como la cerraron me puse a trabajar como vendedor de una empresa de cosméticos y a estudiar Administración de empresas en la Tadeo Lozano”.

Su primer contacto con la televisión llegó con su segundo trabajo, en 1974, cuando ingresó a RCN, lugar donde trabajó durante 22 años. A pesar de que Samuel nunca ha sido un hombre de tecnología, él fue el “culpable” de que el canal tuviera las primeras cámaras de televisión de 16 mm y de que la televisión llegara tardísimo –pero llegara– a Acacías. Fue en 1971, cuando compró un televisor para su casa paterna. Al mismo tiempo que se destacaba como dirigente, su afición por el deporte crecía. En su lista de deportes favoritos están, en estricto orden de preferencia, el golf, el ciclismo y la natación, que también le han enseñado un par de lecciones.

“El ciclismo que yo hago es el de montaña. Para practicarlo hay que tener fuerza, carácter y berraquera para cumplir metas. También he aprendido a trabajar en equipo, porque para ascender, por ejemplo, hay que saber quién jala en un momento determinado o cuándo hay que intercalar posiciones. El ciclismo tiene esa aplicación en la administración de liderar un equipo de trabajo para llegar a un objetivo común”. Gracias a esa entrega renunció a RCN en 1997 para comenzar una productora en momentos donde la privatización de la televisión nacional era inminente. Colombia era uno de los tres países del continente sin canales privados y el solo seguro para una póliza de cumplimiento costaba 108 millones de pesos. Con ahorros y varios anticipos de publicidad por un proyecto que ni siquiera había salido al aire, nació Telecolombia.

Del golf también ha aprendido: “Es un deporte psicológico que enseña a ser estratégico ya que cada hoyo es diferente y por eso hay que jugarlos de forma distinta. Eso logró que fuera recursivo para adaptarme al cambio. Yo, que soy acelerado y quiero todo para ya, he aprendido a tener pausas para pensar, analizaasa paterna. Al mismo tiempo que se destacaba como dirigente, su afición por el deporte crecía. En su lista de deportes favoritos están, en estricto orden de preferencia, el golf, el ciclismo y la natación, que también le han enseñado un par de lecciones.

“El ciclismo que yo hago es el de montaña. Para practicarlo hay que tener fuerza, carácter y berraquera para cumplir metas. También he aprendido a trabajar en equipo, porque para ascender, por ejemplo, hay que saber quién jala en un momento determinado o cuándo hay que intercalar posiciones. El ciclismo tiene esa aplicación en la administración de liderar un equipo de trabajo para llegar a un objetivo común”. Gracias a esa entrega renunció a RCN en 1997 para comenzar una productora en momentos donde la privatización de la televisión nacional era inminente. Colombia era uno de los tres países del continente sin canales privados y el solo seguro para una póliza de cumplimiento costaba 108 millones de pesos. Con ahorros y varios anticipos de publicidad por un proyecto que ni siquiera había salido al aire, nació Telecolombia.

Del golf también ha aprendido: “Es un deporte psicológico que enseña a ser estratégico ya que cada hoyo es diferente y por eso hay que jugarlos de forma distinta. Eso logró que fuera recursivo para adaptarme al cambio. Yo, que soy acelerado y quiero todo para ya, he aprendido a tener pausas para pensar, analizaasa paterna. Al mismo tiempo que se destacaba como dirigente, su afición por el deporte crecía. En su lista de deportes favoritos están, en estricto orden de preferencia, el golf, el ciclismo y la natación, que también le han enseñado un par de lecciones.

“El ciclismo que yo hago es el de montaña. Para practicarlo hay que tener fuerza, carácter y berraquera para cumplir metas. También he aprendido a trabajar en equipo, porque para ascender, por ejemplo, hay que saber quién jala en un momento determinado o cuándo hay que intercalar posiciones. El ciclismo tiene esa aplicación en la administración de liderar un equipo de trabajo para llegar a un objetivo común”. Gracias a esa entrega renunció a RCN en 1997 para comenzar una productora en momentos donde la privatización de la televisión nacional era inminente. Colombia era uno de los tres países del continente sin canales privados y el solo seguro para una póliza de cumplimiento costaba 108 millones de pesos. Con ahorros y varios anticipos de publicidad por un proyecto que ni siquiera había salido al aire, nació Telecolombia.

Del golf también ha aprendido: “Es un deporte psicológico que enseña a ser estratégico ya que cada hoyo es diferente y por eso hay que jugarlos de forma distinta. Eso logró que fuera recursivo para adaptarme al cambio. Yo, que soy acelerado y quiero todo para ya, he aprendido a tener pausas para pensar, analizar y tomar decisiones. Y claro, también ha servido para cerrar negocios”. Uno de ellos se finiquitó hace dos años, cuando FOX International Channels compró el 51% de Telecolombia, dando como resultado a FOX Telecolombia, que ha logrado, entre otras cosas, hacer la primera obra en América Latina para el mercado anglosajón. Se trata de la serie Mental, que el propio Samuel define golfísticamente como “un hándicap de la compañía”.

A pesar de que Samuel vive de la lectura (lee personalmente las sinopsis y los argumentos de los proyectos que llegan), él quisiera tener más tiempo para leer. Le apasiona la historia y las biografías. Ahora anda leyendo Los sueños de mi padre, de Barack Obama, y tiene varios libros más en lista de espera. Cuando uno no le gusta desde el comienzo, lo abandona, al igual que los guiones: “Si no me atrapan, no los termino”. También le gusta la literatura colombiana, al punto de que ha realizado adaptaciones como La vorágine, La casa de las dos palmas y La otra raya del tigre”.

Aunque no es coleccionista, en su apartamento tiene obras de los maestros Obregón, Caballero, Ramírez Villamizar, Negret y Zequeda. “No tengo un Botero porque es muy caro, pero me gusta tener una pieza por cada artista. El arte sirve para invertir la plata y distraerse con él, y cuando es de alguien reconocido no es problema venderlo en un momento de necesidad”. La comida le encanta,r y tomar decisiones. Y claro, también ha servido para cerrar negocios”. Uno de ellos se finiquitó hace dos años, cuando FOX International Channels compró el 51% de Telecolombia, dando como resultado a FOX Telecolombia, que ha logrado, entre otras cosas, hacer la primera obra en América Latina para el mercado anglosajón. Se trata de la serie Mental, que el propio Samuel define golfísticamente como “un hándicap de la compañía”.

A pesar de que Samuel vive de la lectura (lee personalmente las sinopsis y los argumentos de los proyectos que llegan), él quisiera tener más tiempo para leer. Le apasiona la historia y las biografías. Ahora anda leyendo Los sueños de mi padre, de Barack Obama, y tiene varios libros más en lista de espera. Cuando uno no le gusta desde el comienzo, lo abandona, al igual que los guiones: “Si no me atrapan, no los termino”. También le gusta la literatura colombiana, al punto de que ha realizado adaptaciones como La vorágine, La casa de las dos palmas y La otra raya del tigre”.

Aunque no es coleccionista, en su apartamento tiene obras de los maestros Obregón, Caballero, Ramírez Villamizar, Negret y Zequeda. “No tengo un Botero porque es muy caro, pero me gusta tener una pieza por cada artista. El arte sirve para invertir la plata y distraerse con él, y cuando es de alguien reconocido no es problema venderlo en un momento de necesidad”. La comida le encanta,r y tomar decisiones. Y claro, también ha servido para cerrar negocios”. Uno de ellos se finiquitó hace dos años, cuando FOX International Channels compró el 51% de Telecolombia, dando como resultado a FOX Telecolombia, que ha logrado, entre otras cosas, hacer la primera obra en América Latina para el mercado anglosajón. Se trata de la serie Mental, que el propio Samuel define golfísticamente como “un hándicap de la compañía”.

A pesar de que Samuel vive de la lectura (lee personalmente las sinopsis y los argumentos de los proyectos que llegan), él quisiera tener más tiempo para leer. Le apasiona la historia y las biografías. Ahora anda leyendo Los sueños de mi padre, de Barack Obama, y tiene varios libros más en lista de espera. Cuando uno no le gusta desde el comienzo, lo abandona, al igual que los guiones: “Si no me atrapan, no los termino”. También le gusta la literatura colombiana, al punto de que ha realizado adaptaciones como La vorágine, La casa de las dos palmas y La otra raya del tigre”.

Aunque no es coleccionista, en su apartamento tiene obras de los maestros Obregón, Caballero, Ramírez Villamizar, Negret y Zequeda. “No tengo un Botero porque es muy caro, pero me gusta tener una pieza por cada artista. El arte sirve para invertir la plata y distraerse con él, y cuando es de alguien reconocido no es problema venderlo en un momento de necesidad”. La comida le encanta,r y tomar decisiones. Y claro, también ha servido para cerrar negocios”. Uno de ellos se finiquitó hace dos años, cuando FOX International Channels compró el 51% de Telecolombia, dando como resultado a FOX Telecolombia, que ha logrado, entre otras cosas, hacer la primera obra en América Latina para el mercado anglosajón. Se trata de la serie Mental, que el propio Samuel define golfísticamente como “un hándicap de la compañía”.

A pesar de que Samuel vive de la lectura (lee personalmente las sinopsis y los argumentos de los proyectos que llegan), él quisiera tener más tiempo para leer. Le apasiona la historia y las biografías. Ahora anda leyendo Los sueños de mi padre, de Barack Obama, y tiene varios libros más en lista de espera. Cuando uno no le gusta desde el comienzo, lo abandona, al igual que los guiones: “Si no me atrapan, no los termino”. También le gusta la literatura colombiana, al punto de que ha realizado adaptaciones como La vorágine, La casa de las dos palmas y La otra raya del tigre”.

Aunque no es coleccionista, en su apartamento tiene obras de los maestros Obregón, Caballero, Ramírez Villamizar, Negret y Zequeda. “No tengo un Botero porque es muy caro, pero me gusta tener una pieza por cada artista. El arte sirve para invertir la plata y distraerse con él, y cuando es de alguien reconocido no es problema venderlo en un momento de necesidad”. La comida le encanta, “desde el caviar hasta la fritanguita”. Sus restaurantes favoritos van desde los elegantes Astrid y Gastón y La Cigale hasta los populares La ternera de Luis y El Godito, “donde tienen una morcilla deliciosa”. También es amante de los vinos: ha tomado varios cursos de enología y ha visitado grandes viñedos del mundo. Su cepa favorita es el Merlot y en cuestión de blancos, el Chardonnay manda la parada.

Así es Samuel Duque, un hombre sencillo que se sintió liberado cuando se dio cuenta de que en los Estados Unidos la gente de FOX raramente usa corbatas y que cada vez que viaja a su finca de Puerto López lo hace para desconectarse de su rutina bañándose en los ríos, practicando la vaquería, escuchando música llanera “recia” y, claro, sentándose en su privilegiado quiosco estratégicamente ubicado para contemplar esos famosos atardeceres tomando aguardiente Llanero.