Ocho trucos para que el desvare no sea un gran problema

Cuando tu carro presente fallas no te desesperes, a veces, los problemas más difíciles tienen soluciones muy sencillas.
Ocho trucos para que el desvare no sea un gran problema

1. En caso de pincharse, usa alguna bebida gaseosa oscura para aflojar las tuercas de la llanta. Trata siempre de tener en tu carro un gato y una llave que no te exijan tanto esfuerzo.

2. Si tu carro se apaga repentinamente, el motor no enciende y verificaste que las luces no están funcionando, el problema puede ser la batería. Cerciórate de que esté bien conectada y que no esté sulfatada (unas manchas blancas y verdosas que se tornan esponjosas). Riégale agua y pásale un trapo por encima a los bornes para limpiarlos hasta eliminar todo aquello que interfiera con la conexión de la batería. Si la batería se encuentra en perfecto estado, es posible que el problema sea de carga. Intenta rociarle un poco de soda encima y así recargarla lo suficiente para lograr que el motor encienda de nuevo. Si esto no te funciona, ten siempre a mano los cables de transmisión de corriente y busca un alma caritativa que te ayude.

3. Lleva suficiente agua en el carro. Si sale humo del capó o el termostato marca niveles alarmantes, simplemente verifica que se trata de vapor y que no es un incendio. Si es vapor y el termostato está alto, esto significa que el carro está recalentado. Apágalo y déjalo enfriar por un tiempo suficiente para que logre manipular el radiador. Vacía agua de nuevo.

4. No siempre es necesario empujar el carro para lograr encenderlo. Si te encuentras sola y estás en una pendiente, déjalo rodar en neutro y cuando tenga algo de impulso, enciende el motor, mete el cambio y pisa el acelerador. Los carros también encienden así cuando van en reversa. En ambos casos, ten mucho cuidado de no perder el control. Con el carro apagado los frenos no funcionan óptimamente, por lo que el freno de mano te evitará accidentes. Si es automático, mejor busca el teléfono de un servicio de asistencia mecánica y grúa.

5. Si se daña la correa de distribución que acciona el ventilador, usa unas medias de nylon para reemplazarla.

6. Ten a la mano un huevo. Si el radiador se rompe, sólo debes introducir el huevo en él, completar el agua y prender el motor hasta que la máquina se caliente lo suficiente. Así, el huevo se cocina y las partes sólidas que se forman taponan el sitio de la fuga.

7. Una manguera rota se soluciona, momentáneamente, con unas tiritas de esparadrapo.

8. Si en medio de un aguacero se dañan las plumillas, corta una papa cruda a la mitad y pásala sobre el parabrisas. El almidón de la papa ayudará a desempañar el vidrio y así podrás recuperar la visibilidad para seguir manejando con tranquilidad.

¡A rodar con tranquilidad!

 

Foto: iStock.