
Aprende a decir que NO
En la sociedad donde hemos crecido nos han enseñado que debemos siempre decir “sí te ayudo o sí voy” ya sea por cortesía, por no hacer sentir mal a la otra persona o simplemente nos han manipulado. En muchos casos estos “favores” cruzan la línea del bienestar personal.
Cuando recibimos este tipo de cuestionamientos entonces debemos observarnos y ver qué tipo de sensación tenemos en el cuerpo o nos genera incomodidad.
Decir no, no está mal, ni significa ser mala persona, es una búsqueda de un equilibrio interior y en muchas ocasiones el poder hacerlo ayuda también a la persona que lo solicita.
Pero ¿cuándo sabemos si esto es de ayuda o no? Lo sabremos tan pronto la persona lo solicite y lo sintamos en el cuerpo, al primer momento en que no estemos a gusto, no nos den ganas o no queramos hacerlo, es la señal que necesitamos para hacerlo, no se requiere ir mas allá, solo seguir el instinto de que nos genera ese bienestar y que no.
Hacerlo no es sencillo, requiere paciencia. Empezar a cambiar la manera en que nos relacionamos, y fijarnos en cada acción que tomamos está construyendo nuestra realidad, cuando tomamos una decisión sobre algo que nos hace sentir incómodos seguiremos creando eso, solo es posible crear lo que queremos cuando permitimos que nuestra vibración se exprese o sea cuando seguimos el corazón y hacemos las cosas que nos hacen sentir a gusto.
Para facilitar este proceso:
1. Cuando alguien nos pida un favor, observemos cómo nos sentimos con esta situación, leemos el cuerpo, y este nos dirá si nos sentimos bien o no haciéndolo.
2. Si viene la culpa que es lo que normalmente aparece debido a la educación de manipulación, entonces la hacemos consciente y retomamos el cómo me quiero sentir y la certeza de que la decisión que estemos tomando va a crear mas situaciones iguales, el fututo depende de nosotros y por lo tanto poner los limites también.
Animo sigue tu corazón.
Foto: Youtube.