Horóscopo chino 2018: el año del perro de tierra

Este año está marcado por un animal juguetón y alegre, que no conoce el rencor y que está acostumbrado a obedecer.

Libertad, Igualdad, Fraternidad

 

El perro aparece para recordar que no todo ha sido color de rosa. Animal de lealtad profunda, en el horóscopo chino 2018 representa la defensa de los derechos, de las minorías, de los más desfavorecidos. Político, el perro no es un conformista. Es el que grita, debate y sale corriendo por la puerta de atrás. Lanza la piedra. Es el que está generando nuevas visiones, crea manifiestos y se alza con un estandarte en favor de las causas difíciles. Pero, a pesar de su locura revolucionaria y su activismo por el cambio climático, el perro seguirá siendo un animal del status quo. Está domesticado y obedece. Juguetón y alegre, no se queda en las nimiedades de los rencores. Es simple, llano y franco. Cada año del perro, la sociedad avanza en las agendas sociales, se pone manos a la obra y se viste de obrero para defender los derechos de los más desfavorecidos. Defiende las causas perdidas, levanta manifestaciones y tiene siempre como norte repartir lo acumulado. Es casi un revolucionario. Y el año en la política es igual. 

 


Cambios y apuestas arriesgadas, contradicciones y movimientos sociales, pero finalmente quedan las mismas instituciones. Y pequeños cambios. No todo se derrumba, no todo cambia. Es un año del sentido común, de las amistades, de la generosidad. Es un año de construir y de revivir los ideales. Un año de especular con las utopías, volverlas a poner en remojo y sacarlas bien ventiladas al sol. Los sueños personales están a flor de piel. Soñar con un mundo más justo. El perro permite lo imposible dentro de lo posible. Avanzar será cosa de no desistir y, sobre todo, de no esconderse. El año, además del revolcón en lo político, propicia algunas condenas profundas, que generan ejemplo, que le abren paso a un nuevo sentido de justicia. Habrá ganancias ocasionales para algunos. Los negocios empiezan a moverse, terreno abonado para las buenas inversiones. Circulación y nuevos emprendimientos que harán que la gente se sienta activa, llena de nuevos oficios. La espada de la justicia es protagonista y no es momento de impunidad. El perro atrapa a los injustos y premia a los correctos. Hay que pagar para ver.

 

 

La rata, correr y celebrar (1924 - 1936  - 1948 - 1960 - 1972 - 1984 - 1996 - 2008)

 

Para la rata, este año será muy activo. Está lleno de movimiento entre las tiendas y los grandes almacenes. Irá de una reunión a otra, llevando mensajes, mercancías e ideas. La rata y el perro son buenos amigos. Comparten la delicia de las celebraciones y de las conversaciones en los cafés. No pararán, estos dos, de hablar, de negociar, de crear. Ahora, la rata es muy innovadora y libertaria; el perro es más antagónico. Le gusta llevar la contraria. Por eso, el último trimestre del año estará habitado por multitud de pequeños contratiempos que no le dan ninguna espera a la rata. Tendrá que negociar y empezar a sortear las dificultades. Es un tiempo de mirar el futuro y de sumarse a los proyectos de otros. Por eso, aunque el año pinta de maravilla, la rata se sentirá un poco insatisfecha. Es bueno, desde el mes de marzo, practicar la aceptación y ponerse en la moda de aprovechar las oportunidades financieras y económicas del año del perro. Sin duda, este fiel compañero no la dejará sin el aprendizaje y sin las grandes amistades que se merece. Un año para los encuentros. Los mecenazgos, los padrinos y las buenas alianzas son parte de las ventajas que le ofrece este animal atado a la tierra y que le permitirá un brillo inusual en el día. Ambos se benefician de trabajar juntos. Agua, tierra y otros elementos, como la buena comida, parecen complementarse para que la rata sea uno de los animales consentidos por este nuevo año chino. Hay que atreverse a atravesar las montañas y, aunque más de una infracción aparezca en el camino, habrá que pagar. Igual, la rata ganará, sin duda, en el año del perro.

 

 


El búfalo, silencioso y feliz (1925 - 1937 - 1949 - 1961 - 1973 - 1985 - 1997 - 2009)

 

El búfalo es un animal de mucho esfuerzo. Le gusta su trabajo. Es un apasionado por lo que hace y reserva lo mejor de sí para dedicarse a crear y a hacer crecer la empresa propia. El año del perro para este signo es un desafío porque debe obligarse a salir de su zona de confort y empezar a buscar el éxito debajo de las mesas y en los sitios alejados, con gente desconocida. Aparecen, en este año del perro, los riesgos. El búfalo venía cómodo, creciendo y disfrutando de sus grandes logros y capacidades. Ahora, en el 2018 aparecerán desafíos, los obstáculos necesarios para que el destino se mueva y se sacuda un poco el polvo. Un tiempo donde todo se complica, aunque su extremo olfato para los negocios y la expansión empresarial le permitirá enfrentar los cambios y las innovaciones. Es clave aumentar la confianza y estar con el ojo atento a robos y pérdidas, que no resultan menospreciables en el conjunto del año. El búfalo es un animal que es de elemento tierra pero, con el perro, se presenta la niebla, la que baja de las montañas y lo obliga a ver de manera distinta. Tiene que activar la intuición, los escudos protectores y todos los ojos en la espalda. Es claro, sin embargo, que el perro y el búfalo son buenos amigos en los negocios, juntos aumentan sus ganancias y los ahorros. Pueden ganar dinero rápido. Agua y mucho ejercicio es lo que necesita el búfalo. La pareja será un apoyo pero deberá tener mucha paciencia. Amores y amantes están a la orden del día, pero es la familia la que lo acercará a la belleza, la protección y el cuidado. Detalles que necesita como el agua. 

 

 

 

El tigre, enorme profundidad (1926 - 1938 - 1950 - 1962 - 1974 - 1986 - 1998 - 2010) 

 

En la astrología china, el tigre está en el grupo de la madera. Es un animal que evoca los grandes paisajes, las soledades de la naturaleza y las montañas lejanas. Al tigre contemporáneo le gustan más los agotadores ambientes urbanos. Cada bar y esquina atiborrada de chécheres son su gran fascinación. En el 2018, el tigre se hará pasar por un profundo filósofo o un sociólogo que, en realidad, no dejará de recorrer esas rutas de lo exótico que le ofrecen las multitudes. El tigre podrá deambular por las vitrinas y por los centros urbanos en el año del perro, pero se dará cuenta de que también quiere aislarse más de lo usual. El tigre es un ser solitario. No le gusta mezclarse entre la gente ni andar en grupitos. Prefiere la exploración solitaria. Es un tiempo para cuidar las rodillas y las articulaciones. Todo ejercicio es necesario para mantener la vitalidad en el máximo nivel. Habrá buenos regalos durante el año: ascensos, nuevos viajes, hijos amorosos y hasta amores escondidos. El tigre no navega en su mejor año pero sale adelante con paciencia, tesón y con la habilidad de hacerse el loco. Que el tigre no ruja demasiado y que mejor se mantenga cerca de los asuntos cotidianos y con muy bajo perfil. La política le dará dolores, las empresas estarán en su punto límite y el tigre estará de spa. Que salga y se dé una vuelta por la vida, por los bares, por los prados y por los monasterios. El budismo y la sencillez le vienen bien al tigre. Aunque sea por un solo año. No es tiempo de alejarse de padrinos y amigos. La amistad estará por encima de cualquier pasajera pasión.

 

 

 

La liebre, seducir la vida (1927 -  1939 - 1951 - 1963 - 1975 - 1987 - 1999 - 2011)

 

La tarea del año del perro con la liebre es dejarla salir a brincar, a correr, a conquistar, a ganar y a crecer. La liebre es muy doméstica, se deja manejar fácilmente en circunstancias normales, pero no es un animal de quedarse de pie esperando a que le den órdenes. La liebre necesita campo, naturaleza, montaña, escondites, lo cual, traducido al mundo de los días comunes, se refiere a fiestas, mucho espionaje y algo de chisme barato. La liebre será perseguida y deseada, y estará llena de nuevas ofertas profesionales. Se dejará tentar y su habilidad para el teatro le dará los éxitos necesarios. Será aceptada en nuevas cofradías. Se adaptará al año con mucha facilidad y le sacará las máximas ganancias. Una gran diva mimada por el destino y llamada a cuidar del ‘señor fuego’ de la pasión y de la fama, suya y de otros. Cuando la liebre se encuentra con el perro, ve un futuro prometedor y debe aprovechar las oportunidades para expandir su territorio, su seguridad, sus relaciones, sus grandes lujos. Habrá alianzas de todo tipo. Para la vida profesional, para la familia y para su amor. El año del perro representa las propiedades para la liebre. Así que está deambulando por los barrios a ver qué es bueno comprar y, si es necesario, tener socios. Los analizará, pondrá sus límites y dejará que otros sean los que hagan las inversiones menos provechosas. Poca generosidad de parte de la liebre, pero es que es cuestión de supervivencia. Necesita aumentar su capital y aprovechar la buena suerte que le es ofrecida. Tendrá dinero ganado con trabajo y esfuerzo. Excelente momento para las relaciones, en general, para el amor y la pareja. Un 2018 para la popularidad y las dulces relaciones afectivas. Que la liebre no se extravíe en exploraciones porque puede perder lo que considera más sagrado. Gozo con rectitud dice el 2018.

 

 


El dragón, reconstruirse desde las cenizas (1928 - 1940 - 1952 - 1964 - 1976 - 1988 - 2000 - 2012)

 

El dragón necesita imaginación, buenas ideas y un entorno lleno de fantasía para poder sobrevivir en un mundo árido. En el 2018, el dragón pasará un poco desapercibido y será al que más le duela el no ser tenido en cuenta en la carrera por los mejores puestos. Tendrá que conformarse con un palco de tercera clase y uno que otro rezago a nivel profesional. Nada grave en realidad, pero, para el grandioso dragón, el 2018 le resulta pequeño. Y es mejor que no desprecie lo que le llegue, porque el perro todo se lo devorará. Es mejor dejar a un lado el orgullo y andar con la cabeza bien agachadita, reconociendo que no todo puede tener siempre el lujo que desea. El dragón tiene la magnificencia cuando habla, camina o se dedica al jardín. No planta cualquier semilla. Prefiere las únicas, las difíciles, las  que requieren esfuerzo. Y esto es lo que debe hacer el dragón mientras el perro hace el desorden: escoger bien las semillas que va a plantar en los doce años futuros. Es todo un ciclo de cambio y de renovación y por eso la dificultad. Que el dragón busque la naturaleza, que deje atrás la quejadera y que más bien se ponga a los oficios  a los que ha sido llamado y convocado. No serán los mejores ni los de mayor figuración, pero son aquellos en los que puede tener un buen aprendizaje. Es un tiempo de descansar, tomar una pausa y relajarse viendo cómo otros andan agotados con tantos eventos. Sí, le parecerá que mucho de lo que sucede en el año del perro es inútil. Se volverá muy crítico y lleno de opiniones contradictorias. No entiende nada de lo que sucede. El año se comporta con indiferencia entre los que no se suman a las revueltas y confusiones y es mejor que el dragón se arme de paciencia y se la tome con humor. Entierre la seriedad.

 

 


La serpiente, servir con el corazón (1929 - 1941 - 1953 - 1965 - 1977 - 1989 - 2001 - 2013)

 

La serpiente es un animal de corazón helado y cierto. Le dedica poco tiempo a la inutilidad de la vida de las telenovelas. El 2018 es el año que encuentra lo que quiere. No será llamado a las filas del gran poder, ni será el primero en las fotos de las sociales. Pero sabrá ganarse el pan y ser requerido para resolver el desorden que el año del perro suele causar. Sus servicios y sus ideas son reconocidos. No le darán medallas, ni lo ascenderán, pero hará de esos pequeños negocitos a los que será llamado su mejor carta de presentación. La serpiente y el perro no son los mejores amigos. Deambulan en el camino, mirándose con cautela y algo de frialdad. Por eso, el caos no le cae bien a la serpiente. Navega muy difícil en aguas inciertas y prefiere enroscarse y esconderse hasta que pase el mal tiempo. Ahora, será quien ponga las tildes sobre las ‘íes’ y será quien logre llevar a buen puerto sus propios empeños. Servidor y de lo público, no escatimará en ser el que le da puntada final a los grandes problemas de una sociedad confusa. El perro hace desorden, la serpiente barre, limpia y arregla. Buena dupla en lo que se refiere a no dejar cabos sueltos ni estar escatimando un peso para los necesitados. La serpiente siente que su deber son las causas de los desvalidos, los locos, los indigentes. Estará muy a gusto en ámbitos donde una buena política de lo social sea necesaria. Es su signo con un corazón grande en el 2018. El perro le dará todo lo que necesita y todo lo que le hace falta. Así que no se preocupe la serpiente, que las pequeñas contradicciones son parte del aprendizaje del año. Será más que suficiente para quién sabe dejar atrás su orgullo. 

 

 


El caballo, alegría y belleza (1930 - 1942 - 1954 - 1966 - 1978 - 1990 - 2002 - 2014)

 

Un año en el que el caballo será feliz. Sabrá cómo desenvolverse sin muchos problemas en su vida cotidiana y con los asuntos profesionales será un buen jugador de ajedrez. Sabrá mover las fichas necesarias para obtener lo que quiere: el ascenso, la pensión, el reconocimiento o el traslado al país de sus sueños. El caballo, en el 2018, será un ser de confiabilidad. Un tiempo en el que se ajustan perfectamente las intenciones que vienen de tiempo atrás y las oportunidades del contexto: es nombrado el remplazo del jefe, es convocado a dirigir eventos y presentar grandes propuestas, es aclamado en la política y la diplomacia. El año del perro es muy propicio para el caballo. Son buenos amigos, andan juntos, caminan en la misma dirección y buscan los mismos cambios. Soñadores y llenos de viejas nostalgias, el perro y el caballo son reformadores. Quieren generar modificaciones, ir hacia adelante y reflejar el actuar más vanguardista. El caballo tendrá la puerta abierta para rehacer su vida familiar. Nadie lo dañará ni lo cuestionará por los cambios que necesita. Sabe que es momento de un buen romance, de cultivar las buenas acciones de la vida afectiva, de saberse cerca del corazón de su pareja y de reconocer que se merece lo mejor. Es tiempo de estar muy agradecido y lleno de buenas vibraciones. Al caballo le llegan los tiempos de grandes ejercicios diplomáticos para obtener lo que quiere. Resolver su vida afectiva se vuelve prioritario. Con mucha flexibilidad, podrá andar sin las ataduras que se ha impuesto. Es un tiempo de libertad, afecto y éxito. Nada más que pedir en tiempos en que el mundo está desajustado. 

 

 

 

La cabra, tiempos de cambio (1931 - 1943 - 1955 - 1967 - 1979 - 1991 - 2003 - 2015)

 

Para la cabra el año del perro es un año de ajustes y reajustes, de acomodarse a las nuevas circunstancias y de mantener un espíritu de aceptación. Un tiempo en el que cada uno de los momentos de la vida debe estar en consonancia con el resto del universo. La cabra es un ser en exceso sensible, amoroso y creativo, lleno de buenas intenciones y capaz de reconocer el dolor del mundo. Un ser echado para adelante, lleno de entusiasmo y buen ánimo, y que ve los pequeños desajustes que el año del perro le trae. Son incomodidades que le permitirán asumir nuevos desafíos profesionales y llenarse de excelentes motivos para buscar nuevos campos de formación, de crecimiento personal. Es un año para solventar, aclarar y mejorar las relaciones con la familia, con los hijos y con la pareja. La cabra no dejará de decirse que es un tiempo necesario para la recuperación de su entorno más próximo. Los seres más cercanos lo pedirán a gritos. Le dirán que es mejor hablar claro y enfrentar los obstáculos y desafíos. La gran tarea de la cabra no es otra que su vida cotidiana: ordenar la casa, arreglar el lavamanos, pintar la terraza y escuchar las quejas de los vecinos. Será un ser de todos los días, empecinado en que su vida sea amable y llena de panes frescos, cafés aromáticos y buenas cenas. Que la cabra no se angustie. Tendrá lo que necesita y más. Una tarea que le permite acercase más a su corazón, a su pareja y a sus amores. Es el tiempo de dejar atrás la dureza y mantener un buen agente comercial cerca que se encargue de los asuntos de negocios y profesionales.  Que la cabra se ponga al día con las cuentas y con los números. El resto lo hace la vida con mucha amabilidad. Un buen año para ir al campo y gozar. Es hora de disfrutar.  

 

 


El mono, el camino interior (1932 - 1944 - 1956 - 1968 - 1980 - 1992 - 2004 - 2016)

 

El mono no es un animal de juegos del alma. Prefiere mover las fichas en cada una de las dimensiones de un mundo convulsionado. Jugador por excelencia, aislarse del mundo no es lo suyo. Es un animal de desafíos, con los que pueda hacerles travesuras a socios y amigos. El mono prefiere estar de juerga, de baile y en muchos eventos sociales. Pero en el 2018 empieza, sin embargo, a reconocer que su alma vibra con nuevas perspectivas. Busca un asesor espiritual para sus preguntas sobre el sentido de la vida, el amor, la verdad y el más allá. El mono se caracteriza por su fuerte sentido de pertenencia al mundo que lo rodea. Opina, grita, cambia, juega, transforma. En el 2018 encontrará que sus pensamientos y sentimientos lo llevan a indagar sobre lo que es su mundo interior. Se sentará a meditar y sabrá que cada uno de los segundos dedicados a esta investigación le aportarán mil beneficios. Transitará lugares exóticos, amigos con túnicas o se internará por unos meses en el convento más cercano. El mono es creativo, directo, franco y tan sincero que no podrá ocultar su pasión por saber qué hace en el mundo y hacia dónde se dirige. Buenos tiempos para este signo chino, porque es en el mundo de la pausa donde encontrará el mayor sentido creativo y la mayor fuerza para seguir pedaleando en los escenarios que le han tocado por destino. En este 2018, el mono dará el mejor de sus giros de vida. Se abrirá paso a reconocer los errores y a cambiar con la belleza y la fuerza de un animal que busca las mejores opciones para todos. Pensará más en sí mismo. Ser otro puede ser divertido, ser el mejor implica ser más atrevido en desgarrar su ser interior. 

 

 


El gallo, nuevos universos (1933 - 1945 - 1957 - 1969 - 1981 - 1993 - 2005 - 2017)

 

El gallo es un animal que busca siempre recuperar aquello en lo que cree. Un animal muy conservador al que no le gusta lo imprevisto. En el año del perro, el gallo tendrá que tener paciencia porque las circunstancias son poco propicias para su carácter. Se dará cuenta de que sus palabras suenan fuera de moda, un poco retro y muy poco vanguardistas. El 2018 es un año de llamar la atención y de ir hacia adelante, rompiendo barreras. Un pequeño detalle que al gallo no le interesa. Prefiere su bien acomodada casa y finca. Un pequeño terruño donde nadie viene a darle las órdenes que no ha pedido. Por eso, el año del perro para este signo chino es un poco desestabilizador: le tocará asumir cosas que no ha querido hacer durante mucho tiempo y ser el amargado de la fiesta. Sus habilidades gerenciales y directivas lo ponen siempre en primer lugar, a pesar de las circunstancias cambiantes. Así que el gallo tendrá que taparse los ojos y aceptar que no todo puede tener su control ni visto bueno. Los hijos se irán de la casa, buscarán mejores caminos; los jefes exigirán demasiado, y los empleados serán más contestatarios. El gallo será un animal en el cual confiar, pero, en definitiva, no será el que haga las innovaciones  en las costumbres, ni la política, ni los negocios. En general, es mejor que el gallo, pase desapercibido. Que se mantenga al margen de las polémicas y que sus amigos ni se enteren que anda con un ánimo cabizbajo. Mantener el espíritu tranquilo le servirá para reconocerse a sí mismo lo bueno de su aporte. Hay que esperar a que los más locos de la sociedad salgan de nuevo a buscar sus criterios agudos y serios. Un tiempo de esperar para el gallo. Esperar sin afanarse y esperar observando el circo del mundo.

 

 


El perro, euforia (1934 - 1946 - 1958 - 1970 - 1982 - 1994 - 2006 - 2018)

 

Es euforia lo que vivirá el perro en su año. Un tiempo para poder hacer fiestas y poder vivir con felicidad los resultados de tanto trabajo. Tiene que ser dedicado, trabajador, expresivo y muy ambicioso para poder ir y ganar lo que tiene cerca de su entorno. Habrá oportunidades en la política, porque es un buen ideólogo; y en los negocios, porque sabrá olfatear con delicadeza cada una de sus oportunidades. Es un tiempo de recoger los frutos de un tiempo bien invertido en haber sido el mayor exponente de la contracultura. Rebelde y a la vez amistoso, el perro será requerido en cada uno de los oficios importantes donde suenen los buenos logros. Un 2018 donde el perro no se quedará callado y será invitado a escribir en periódicos, revistas y pasquines revoltosos. Un año lleno de muchas emociones encontradas pero, sobre todo, de mucha libertad para sentir, amar, leer, vivir. Feliz de tanto movimiento, el perro siente que está en la crema y nata de los acontecimientos. Podrá volverse espía, sumarse a muchas causas en el arte o la injusticia social, abrir una farmacia o instalar una clínica para animales abandonados. El perro tiene el derecho a ser el personaje principal en momentos en que las estrellas le hacen el juego y le sonríen. En general, este es un animal que lleva en las venas generosidad y amistades sinceras, por eso será bien recibido sin que se le requise en la puerta de entrada. Los que son más inconformistas, verán que el año les da la pauta para protestar y hacer los cambios de rigor. Que el perro se avispe porque es el momento perfecto para que sus ideas transformadoras sean muy bien recibidas. Un año de lujo y que no se asuste con el éxito, porque puede pasar. 

 

 


El cerdo, progreso (1935 - 1947 - 1959 - 1971 - 1983 - 1995 - 2007 - 2019)

 

El cerdo tiene un año 2018 muy intenso, haciendo oficio y mandados para su familia, para su pareja y para otros. Es un signo muy servicial y próspero. Por eso el año del perro le trae más beneficios que complejidades. Estará cerca de la vida cultural, de los eventos más importantes del año y de las locuras sociales del momento. Muy importante y lleno de grandes nombramientos, el cerdo viene a disfrutar del éxito que otros anhelan. Es un año lleno de ventajas para modernizar la vida, para cambiar de electrodomésticos, de celular y de ropero. La moda y el glamour estarán a la orden del día de un signo que es santo y bonachón. Su generosidad no tiene límites y su corazón tampoco. Sentirá que su pareja es parte de un excelente negocio, además de la felicidad hecha compromiso conjunto. Que el cerdo no se vuelva demasiado consentido o perezoso porque los dones de este año serán dones para un periodo. Es mejor ser precavido y planificar para tiempos mejores, no quedarse en el gozo inmediato o la fiesta juvenil. La adolescencia no le queda bien a este signo sensato y colaborador. Puede obnubilarse un poco con tantas luces sobre su propia personalidad. Que tenga cautela el cerdo, porque el año es bueno, pero no dura sino doce meses. Es mejor prevenir y utilizar la buena cosecha para las inversiones en finca raíz y en otros asuntos de largo plazo. Cada peso ganado será multiplicado con el buen criterio y ojo de un signo acostumbrado a la buena vida. Los enemigos no se ocultarán porque su estrella brilla. Mucha energía estará puesta en proteger lo que tiene de los envidiosos. En lo profesional, siempre la consigna debe ser la transparencia y la integridad. En lo personal, no hacerse el revolucionario le viene bien.