Cuidados para una colita sana

El aseo de la colita del bebé es un tema prioritario, no solo por cuestiones de salud, sino porque será una rutina que se mantendrá al menos durante los dos primeros años de vida o mientras use pañal.
Cuidados para una colita sana

Cambiar el pañal con frecuencia es la mejor alternativa para evitar irritaciones en la delicada piel de la colita del bebé.

Sin embargo, no es necesario que en cada uno de los cambios se realice una limpieza con agua y jabón, ya que muchas veces eso supondría un baño completo, además dependiendo del producto utilizado, este podría retirar el manto graso que protege su colita haciendo que se presenten sarpullidos.

Una buena opción para mantener limpio y cómodo al bebé es el uso de pañitos húmedos, diseñados precisamente para este fin. “No poseen alcohol, ni sodorizantes o perfumes, que algunas veces pueden generar alergias, así que por lo general son bien tolerados por los pequeños”, asegura el pediatra Hernán Robles.

Son cómodos, seguros, fáciles de usar y de transportar, si necesita realizar el cambio de pañal fuera de casa.

Talcos, mejor evitarlos

Los expertos coinciden en que el uso de talcos no es recomendable, ya que pueden generar problemas de tipo alérgico o resecar la piel del bebé y en realidad no prestan un buen servicio de barrera protectora.

Además, según la Academia Americana de Pediatría, estos pueden causar afecciones respiratorias cuando se inhalan y como son tan volátiles, es muy probable que el bebé respire sus partículas que por lo general se dispersan sin control cuando se aplican.

Cremas, excelentes aliadas
La crema para pañalitis es de venta libre y se encuentra fácilmente en el mercado pues no es medicada, esta puede usarse con frecuencia ya que aísla la piel de la humedad.

“Aquellas que contienen nistatina, solo deben aplicarse por recomendación médica y para casos particulares”, afirma el doctor Robles.

El procedimiento es sencillo, se deben asear los genitales con los pañitos húmedos y extender el área de limpieza al abdomen, muslos, pliegues y nalgas. Cuando la piel esté seca, puede aplicarse una fina capa de crema protectora solamente en las zonas externas y pliegues.

En cada cambio de pañal

* Lávese las manos con agua y jabón antes y después de asear al bebé.
* Mantenga cerca todos los productos que necesita, como pañal, pañitos húmedos, crema protectora y un cambiador lavable sobre el cual colocar al pequeño.
* Luego de asearlo, es conveniente dejar unos minutos la colita del bebé descubierta, para que seque bien y se refresque un poco.

El área genital

La limpieza de esta zona es fundamental. Para el doctor Robles, “se debe realizar sin miedo, pero con prudencia. En las niñas es necesario limpiar entre los labios vaginales, retirando los residuos de materia fecal o crema y en los niños, deben asearse cuidadosamente los pliegues debajo de sus genitales.

No se requiere mover el prepucio a menos que éste baje de manera natural, si no lo hace, no debe presionar; en ambos casos los residuos acumulados pueden ocasionar irritación en la piel del bebé”. Siempre, sin importar el sexo, se deben limpiar de adelante hacia atrás, en dirección al ano, para evitar trasladar microbios y bacterias que se encuentran en las heces hacia el área genital (especialmente en las niñas).

Consejo Mi bebé

Haga del cambio de pañal una rutina divertida. Sobre todo tome con tranquilidad este momento, sin afanes, ni estrés.

Asesoría

Hernán Robles. M.D. Pediatra.
Presidente de la Sociedad Colombiana de Pediatría. Regional Bogotá

 

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