Redacción especiales / 4 Mar 2018 - 3:02 p. m.

Colombia, un destino de cruceros

Este sector sigue sorprendiendo con su crecimiento en Colombia. Una fuerte apuesta en infraestructura y promoción son las razones detrás de esta bonanza. Este año se esperan ganancias por más de 67 millones de dólares.
  / Pullmantur

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La industria de cruceros en Colombia parece imparable. De acuerdo con las últimas cifras reportadas por el Ministerio de Comercio Industria y Turismo (Mincit), la cantidad de turistas extranjeros que arribaron al país por este medio ascendió de 305.384 en 2016 a 344.134 durante el año pasado. Esto se traduce en un crecimiento del 14,3 % para este sector.

El éxito en el país de esta forma de viajar por el mundo se hace más evidente al revisar las cifras históricas. De acuerdo con la cartera, en el año 2000, cuando se comenzaron a hacer mediciones de este sector, la cifra de cruceristas que tocaban puerto en Colombia era de 149.144, lo que a la fecha significa un crecimiento del 133 % en 17 años.

Las razones del creciente éxito, agregan, son varias. “La percepción de seguridad ha cambiado gracias al Acuerdo de Paz con las Farc, los medios de comunicación internacional ahora destacan al país como un destino que los turistas no se pueden perder, e incluso la solidez de la economía atrae más viajeros”. A esto se le suman los esfuerzos de las entidades nacionales por promover a Colombia como un destino de cruceros y las mejoras en infraestructura que han recibido varios puertos en los últimos años.

Es el caso del de Cartagena, que desde 2008 viene adelantando un ambicioso proceso de ampliación. Con mil metros cuadrados, la terminal de cruceros de la heroica no es solo la más importante del país, sino una de las mejores del mundo. Dentro de sus instalaciones cuenta con un bosque zoológico habitado por papagayos, flamencos, monos aulladores e incluso venados, así como una réplica de una mina de esmeraldas con 24 piezas auténticas que los visitantes transitan durante su entrada a la ciudad.

Esa misma remodelación le permite a la terminal atender hasta cinco cruceros de manera simultánea y a más de 10.000 pasajeros al día. Esto gracias a los muelles de doce metros de profundidad, que permiten el ingreso de buques de hasta 350 metros de eslora, lo que ha resultado en la visita de algunas de las embarcaciones turísticas más grandes del mundo.

Además, el portafolio de servicios del puerto para la naviera no es poca cosa. Como explica Richard Vogel, presidente y CEO de la española Pullmantur, que eligió a Cartagena como base de operaciones para una de sus rutas del caribe, “la actividad es frenética, pues se puede hacer abastecimiento del buque, embarque y desembarque de huéspedes –para lo que es necesario contratar personal local– y trabajos de mantenimiento”. De acuerdo con el ejecutivo, la terminal dispone de una infraestructura idónea y atractiva que les ha permitido embarcar 1.500 pasajeros semanales sin ningún inconveniente.

El Mincit, por su parte, destaca el recién entregado muelle de El Cove, en San Andrés, adecuado para recibir cruceros exclusivamente. Con una inversión de $6.000 millones, la nueva obra permite atender entre cinco y seis tenders que, como en otras islas del caribe, transportan a los pasajeros por agua entre el crucero y tierra, pues el canal de acceso a la isla no es lo suficientemente profundo como para permitir el ingreso de grandes embarcaciones.

El muelle, informó el Ministerio, cuenta con áreas de recibo de pasajeros, venta de comidas, bebidas y artesanías. Además, se está adelantando la construcción de un restaurante para contar con una oferta más completa. La obra, que se espera que comience a operar en mayo de este año, busca recibir cruceros de máximo 2.000 pasajeros para mantener un turismo sostenible en la isla.

Hay que tener en cuenta que San Andrés es el tercer receptor de cruceros más exitoso del país, superado en el segundo lugar por Santa Marta y Cartagena en el primero. Para los expertos, la presencia de una terminal marítima enfocada en el turismo es un importante motor económico para las tres ciudades.

Como explica Vogel, “tanto pasajeros como tripulantes disfrutan de las ciudades, visitan los lugares más emblemáticos, contratan excursiones, consumen en los bares y restaurantes, compran regalos o cogen un taxi, eso sin contar las tasas portuarias”. Como resultado, un crucerista le deja a la economía local cerca de 120 dólares diarios, lo que solo para la Heroica superó los 47 millones de dólares en 2016, según Contecar.

Así, el futuro para los cruceros en Colombia no se queda corto. El presidente de Pullmantur ejemplifica el potencial nacional diciendo que en solo un año la naviera duplicó el número de colombianos a bordo de sus embarcaciones, alcanzando los 40.000 pasajeros. El Mincit, por su parte, prevé que con 29 empresas de cruceros tocando puerto en costas colombianas, las ventas nacionales de viajes en estas embarcaciones crezcan 30 % para este año, con un impacto en la economía local de 67 millones de dólares.

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