¿Es machista no leer a las mujeres?

Creemos, manipulados por los estreotipos, que las mujeres escriben textos y versos cursis. En realidad, hablan de la injusticia, y más.
Hombre rechazando

 

 

Hace un rato tuve una conversación con un amigo periodista y salió la pregunta sobre cuáles eran nuestros poetas favoritos. Mi colega contesto con una lista de 5 autores, todos hombres. Yo, sorprendida, le pregunté ¿y por qué no está ninguna mujer? La primera respuesta fue “no sé”, pero la mayoría de las veces sí hay una razón detras de nuestras elecciones culturales. Cuando alguien dice que “no sabe por qué no lee mujeres”, probablemente la respuesta está en un problema estructural. Mi siguiente pregunta fue ¿qué poetisas conoces? Más o menos masculló que conocía a Silvia Plath y a Sor Juana Inés de la Cruz (quienes son dos de mis favoritas), pero hasta ahí llegó la lista. Terminé con una pregunta que develó el meollo del asunto: ¿por qué? Y finalmente contestó que no leía poetisas porque las mujeres éramos muy cursis y románticas y solo hablábamos de amor. Es decir: no había leído mujeres poetas por culpa de un prejuicio machista. 

 


Primero, esta idea de que las mujeres solo escribimos cursilerías superfluas y que los hombres sí escriben de temas serios, como la política y esas vainas, es una gran mentira. Si un género se ha dedicado a escribir cursilerías sobre el amor es el masculino, desde la María de Jorge Isaacs, pasando por los poemas de amor de Neruda, Darío Jaramillo y Benedetti (que han servido para embaucar a tantas). Los hombres siempre han escrito sobre el amor porque, entre otras cosas, les sirve para levantar. En cambio, una mujer le llega al man con un poema y el tipo es capaz de salir corriendo y decir que se siente “ahogado y demasiado comprometido”. En todo caso, ni cuando lo hacen las mujeres ni cuando lo hacen los hombres, es superfluo hablar de amor, esa emoción humana que vive en los linderos de nuestro leguaje, a donde a veces solo alcanza a llegar la poesía. Por eso todos, poetas o no, cursis o serios, recurrimos a metáforas –que muchas veces son lugares comunes– para hablar de esa sensación inconmensurable de enamorarse. 

 

 

La mayoría de lo que hemos leído ha sido escrito por hombres. por eso, la literatura de las mujeres parece lejana

 


También es un error decir que las mujeres solo hacemos poesía amorosa. En mi experiencia, las poetas que más admiro (Alejandra Pizarnik, Wisława Szymborska, Idea Vilariño, Rosario Castellanos, Victoria Santa Cruz, Maruja Vieira, Piedad Bonett) hablan más, en mi opinión, de la injusticia, la ausencia, los sueños, la represión y la soledad, antes que componer sonetos de amor para levantarse a un man, como el famoso y mañido Táctica y estrategia. Si los hombres leyeran con atención a las poetas verían que no solo no hablan de cursilerías sensibleras, también notarían que no caben todas en una misma bolsa de “poetisas”, ya que cada una, como pasa con los hombres, es un mundo aparte. 

 


La mayoría de los textos que hemos leído en nuestras vidas (poesía, ensayo, novela, manuales, libros de texto) han sido escritos por hombres. Hemos estado viendo el mundo desde los puntos de vista de un solo tipo de cuerpo, y por eso la literatura escrita por mujeres parece algo menor o lejano, y sí, es algo que no conocemos. No leer mujeres no solo es machista, es perderse de la riqueza intelectual humana por un prejuicio profundamente tonto. No leer a las mujeres es también olvidarnos, hacer como que no existimos, y ayuda a construirnos como un “otro” misterioso e insondable, esa mujer inalcanzable e irreal, la fantasía más cómoda de los poemas de amor que escriben los hombres. 

 

Foto: Istock 

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