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Columnista invitado / 3 Jun 2022 - 8:27 p. m.

“No me gusta porque no es colombiano”: la crítica xenófoba contra Néstor Lorenzo

El técnico argentino todavía no ha asumido la dirección de la Selección Colombia y varios periodistas y exfutbolistas le dan duro porque no es colombiano. ¿Se les olvida de dónde es Rueda? Sin haber debutado, desde ya me subo a la “lorenzoneta”.
Coach Nestor Lorenzo of Peru's Melgar directs his players during a Copa Sudamericana soccer match against Argentina's Racing Club at Presidente Peron stadium in Buenos Aires, Argentina, Wednesday, May 18, 2022. (AP Photo/Gustavo Garello)
Foto: Gustavo Garello
Néstor Lorenzo: el nuevo técnico de la selección de Colombia
Néstor Lorenzo: el nuevo técnico de la selección de Colombia
Foto: melgar fbc

Colombia puede tener a todas las fichas de su equipo jugando en el extranjero, pero desafortunadamente las ideas de sus jugadores siempre serán las mismas. Ideas de parroquia, de cuadra, distantes de las que suelen tener las personas que han vivido en el exterior o lejanas de las que se extraen de los libros (leer es una forma de viajar o de vivir otras vidas).

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Para probar lo anterior, pienso en la vez que le preguntaron al excelente David Ospina por la posible convocatoria de Franco Armani a la Selección Colombia.

En una respuesta que incluso hoy es difícil de masticar, el antioqueño dijo sin pelos en la lengua que en el país hay suficientes porteros como para andar llamando a extranjeros.

Ospina vive en Europa desde que era casi un adolescente, prácticamente se formó como portero en Francia, cuna de campeones del mundo nacidos en el viejo continente o en África.

Los galos no le ponen peros a la naturalización de oriundos de Senegal o de Mauritania para cantar la marsellesa en los partidos. En esa nación Ospina fue figura y se nota por su rechazo a la convocatoria de Armani que sus ideas nunca se refrescaron, que son las mismas de quien vive atrapado en cuatro paredes.

Por suerte, el portero gaucho terminó jugando en su país de nacimiento. El mismo argumento esgrimido por Ospina es el que están enarbolando algunos periodistas y exfutbolistas para criticar el nombramiento de Néstor Lorenzo.

Al afirmar que hubieran preferido a un entrenador local para la Selección Colombia (“Néstor Lorenzo viene de Melgar, de Perú; cualquiera de los colombianos es mucho más que él”, opinó Efraín Pachón, expresidente de Santa Fe), se les olvida que venimos de una dolorosa eliminación, en la que un compatriota tiene las manos untadas. Desafortunadamente, el vallecaucano Rueda no pudo clasificar a los excelsos Luis Díaz, Santos Borré ni a Luis Sinisterra a la cita mundialista en Catar.

A los nacionalistas se les olvida que el fútbol colombiano existe gracias a los argentinos y que cualquier asistente formado en la albiceleste tiene más credenciales que el director técnico de moda en la liga de Colombia. Miremos a Lionel Scaloni en Argentina: “el desconocido” con experiencia en la dirección de las inferiores de la AFA, los coronó campeones de la última Copa América y de la Finalissima, contra Italia.

La apuesta por Lorenzo es eso: una apuesta a ojo cerrado. Sus números están por verse, lo que no está por verse es la avalancha de críticas cuando lleguen los resultados adversos. Más de un periodista colombiano se dará golpes de pecho diciendo “Yo había propuesto a Gamero o a Torres”, con tal de darle a Néstor Lorenzo.

Ojalá le vaya bien a la flamante contratación y espero que la Federación lo deje trabajar. Con que garantice la autonomía del seleccionador, ganaremos terreno en la pendiente que debe superar el fútbol nacional, que hoy vuelve a ser el mismo de hace 20 años, cuando estaba amarrado al “maturanismo”, “bolillismo” y luego al “ruedismo”.

¡Bienvenido, Néstor Lorenzo!”.

Autor de la columna: Alberto Ochoa Mackenzie.

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