Series feministas para ver en vacaciones

Antes la televisión solo mostraba mujeres en la cocina, encargadas de atender a los esposos. Por fortuna, los tiempos han cambiado.

Por: Catalina Ruiz-Navarro

 

Mi primera recomendada, de manera indiscutible, es The Handmaid’s Tale o El cuento de la doncella, basada en el libro del mismo nombre, de la reconocida autora Margaret Atwood. En este caso, vale la pena leer el libro antes de ver la serie, es una joya de la literatura contemporánea –tan adepta a las distopías– en la que se lleva a sus últimas consecuencias la idea de que el valor de las mujeres está en que tienen vientres fértiles. Con leer esto seguro se les quitaron las ganas de leer el libro, pero viene muy al caso para los tiempos que corren. La serie ha hecho grandes esfuerzos para ser visualmente exquisita y ha creado líneas dramáticas que se desprenden del libro y que permitirán que haya una segunda temporada con vuelo propio. Este año, Netflix también sacó la serie Alias Grace, adaptada de otro libro de Atwood, un gran thriller  en el que el ‘admirado genio asesino’ es una mujer. 

 

Otra serie que ha barrido con premios este año es Big little lies. Al comienzo parece una historia de mujeres blancas y ricas que beben vino, pero luego –con la ayuda de los microgestos de los ojos de Nicole Kidman– se vuelve apasionante y sórdida. Una favorita desde hace rato es Outlander, que traducida al español sería algo como ‘la fuereña’. Outlander es la historia de una enfermera, en los años 50, que viaja 200 años al pasado para aterrizar en medio de la conquista de Escocia, por parte de los ingleses, en tiempos en que violar a una mujer era básicamente lo que se entendía por sexo. En el pasado, la protagonista encuentra a uno de sus grandes amores y vive una relación que tiene todas las delicias de esas novelas románticas de bolsillo, solo que además hay magia, ciencia ficción, historia y feminismo. 

 

Finalmente, hay dos series que me encantan porque tratan sobre la vida de las latinas en Estados Unidos. Una es One day at the time, un remake  de una serie de los 80, cuyos personajes, en su nueva versión, pertenecen a una familia de ascendencia cubana: una abuela (migrante directa), una madre (militar en Afganistán y batallando con el estrés postraumático) y dos adolescentes que están explorando su identidad intermedia entre estadounidenses y cubanos. Es una comedia y casi nadie la vio el año pasado, pero toca, de forma muy valiente, temas sensibles para la política gringa (y además es realmente divertida). En la misma línea, termino con mi recomendado de todos los tiempos: Jane the virgin, que cuenta la historia de una mujer, su madre y su abuela, y una inseminación artificial que deja a Jane, la protagonista, embarazada, a pesar de ser aún virgen. Es una serie despierta, políticamente, que aboga por la riqueza de la migración y el encuentro de culturas, y que retrata de manera muy fiel cómo son las familias latinas en Miami. Lo hace, ademas, manteniendo siempre la ironía.