Ilustraciones del pintor catalán Jaume Muxart se exhiben en Bogotá

La serie de ilustraciones, que conforman el 'El libro de las horas', se exhibe en Bogotá. Una colección que desde el expresionismo reinterpreta manuscritos medievales y que llega por primera vez a Latinoamérica.
Ilustraciones del pintor catalán Jaume Muxart se exhiben en Bogotá

La exposición "Obras del maestro Muxart y el Libro de las Horas", que desde hoy está abierta al público en el Centro Cultural Reyes Católicos, acoge además una retrospectiva de otras seis obras que evidencian la evolución del pintor desde su expresionismo figurativo a lo abstracto.

Muxart (Martorell, 1922) es el único artista vivo entre los que conformaron el grupo Taüll, que a mediados de los años cincuenta replanteó el arte español con nuevos conceptos plásticos rompiendo los cánones de la época.

De ese movimiento formaron pintores de la talla de Antoni Tàpies, Modest Cuixart, Josep Guinovart o Joan Josep Tharrats.

Actual académico de la Real Academia catalana de Bellas Artes, Muxart, que sigue en activo a sus 91 años, es reconocido como uno de los pintores plásticos españoles más influyentes del siglos XX y XXI.

"Él dice que pinta por instinto, es decir, que lo importante es el color, la textura, la forma. Ha influido mucho en el arte catalán y español dándole importancia a lo que es la pintura, en sus obras el dibujo está subyacente y hay superposición de capas", explicó el comisario o curador de la muestra, Daniel de Campos.

Y añadió: "Su filosofía refleja que en el fondo de la pintura está el dibujo, no es necesario dibujar para pintar".

La exhibición cuenta con más de 30 obras, 25 de las cuales pertenecen a la colección "El libro de las horas", una serie de ilustraciones que Muxart realizó por encargo de la empresaria Pilar Almagro y que combinan con una selección de textos.

La colección reproduce en pleno siglo XXI los libros medievales que nobles y reyes encargaban a artistas para que ilustraran los textos religiosos de oración y plegaria, destruidos posteriormente por la Inquisición y que en este caso Almagro y Muxart recuperan bajo el prisma expresionista y laico.

Según De Campos, a diferencia del resto de sus obras, el artista catalán tardó dos años en realizar las más de ochenta ilustraciones que componen todo el libro, en el que "recupera iconos de pintores como Marià Fortuny, Odilon Redon y Edvard Munch".

Creadas con papel fabricado a mano y pintadas con la tradicional técnica acrílica, cada página cuenta con una ilustración que acompaña los textos de la propia Almagro y de destacados pensadores, como Miguel de Unamuno o Montequieu.

Son reflexiones sobre la vida, la libertad, el amor y el espíritu, la guerra o la cobardía.

"El instinto es mi mejor maestro. El sentido crítico me ayuda comprender", dice Muxart en uno de esos textos escritos por él; "Cuando pintas has de entrar dentro del cuadro, respirar su atmósfera, vivir su ambiente", añade otro.

Muxart rompe así con su tradicional óleo sobre lienzo y con la superposición de capas para sumergirse en el campo de la ilustración, sin dejar de lado el color, el simbolismo y expresionismo que siempre le han caracterizado.

Entre las obras que se exhiben en Bogotá están "El bicho", "El demonio" y "El rostro de Cristo".