Los dioses griegos aterrizan en Bogotá

Afrodita, la deidad del amor; Poseidón, el señor del océano, y Hades, el patrono de los muertos, visitarán al país para la celebración de los 190 años del Museo Nacional. Ellos hacen parte de una exposición compuesta por piezas originales griegas de la colección del Museo del Louvre de París. Del 11 de julio al 13 de octubre.
Los dioses griegos aterrizan en Bogotá

Podría pensarse que los dioses griegos se quedaron en el pasado. Que hoy no hay nada que conecte a un colombiano con una mitología tan antigua y distante. Algunos, incluso, bostezarán con solo oír nombres como Zeus o Poseidón. Pero esta idea está muy lejos de ser cierta. Aunque no seamos del todo conscientes, estos personajes hacen parte de nuestras vidas y los recordamos diariamente con nuestras acciones y nuestro lenguaje. Qué sería de nuestra parrandera sociedad, por ejemplo, si no hubiera existido Dioniso, el dios del vino, el éxtasis y la fiesta. A quién culparíamos del amor a primera vista si Cupido no hiciera parte de la historia. Dónde encontraríamos la lujuria, la belleza y la sexualidad si Afrodita no hubiera aparecido con sus incitantes poderes –de los cuales surge lo afrodisiaco–.

4El juicio de Paris - Pintor del Orestes de Boston  - Hacia 350-340 a. C. - Colección Gros, 1835

 

Los dioses están presentes en todo lo que hacemos y en todo lo que vemos: cuando no es una película de Disney la que los evoca, como el caso de Hércules, es Hollywood la que les rinde un homenaje, como ocurrió con Furia de titanes, película en la que se narra la vida de Perseo. Las historias de la mitología griega incluyen sexo, infidelidad, celos, aventura, catástrofes y heroísmo, ingredientes con los que cualquier persona, de ayer y de hoy, puede relacionarse. Por eso siempre es válido volver a ellas y aprender de los dioses, quienes, al contrario de otras deidades de religiones como la cristiana, viven experiencias terrenales, se equivocan y aprenden.  Consciente del valor de esta cultura y de su vigencia, el Museo Nacional de Colombia celebra 190 años de historia, del 11 de julio al 13 de octubre, con una exposición de cerámica y escultura griega conformada por piezas originales de la colección del Museo del Louvre, de París, algo nunca antes visto en el país. La mayoría de las obras son cerámicas que tuvieron diferentes funciones en la cotidianidad de esta civilización y cuyas decoraciones no solo tienen un importante valor artístico, sino que dan cuenta de las prácticas culturales de esa sociedad.

45Atleta vencedor - Epicteto, Atenas - Hacia 520-510 a. C. - Descubierto en: Etruria, 1845.

 

De París a BogotáLos trabajadores del Museo del Louvre tardaron tres semanas en empacar las 94 piezas que se presentarán en la exposición. Cada obra era metida meticulosamente en una caja, después en otra, y luego eran llevadas al aeropuerto. En el aire, mientras atravesaban el océano, estaban a la deriva y su llegada podía estar llena de fatales sorpresas. Esta fue una de las razones por las cuales el museo parisino accedió a realizar esta exposición: tendrían que ser obras pequeñas, más fáciles de transportar que la Venus de Milo. Es decir, era viable. La otra razón por la cual viene esta exposición específicamente tiene que ver con el interés del Museo Nacional por presentarles a los colombianos las grandes civilizaciones del mundo. Ya había ofrecido una muestra sobre Egipto y otra sobre China. Ahora llega Grecia y para el próximo año planea una sobre budismo. Es evidente que más allá de las búsquedas artísticas, la entidad tiene claros propósitos pedagógicos. “Nos parece importante mostrar, en una sociedad tan monoteísta como la nuestra, que en el mundo hay distintas formas de pensamiento, diferentes cosmovisiones –asegura María Victoria Robayo, directora del museo–. Si la gente sabe que existen muchas creencias y que todas son válidas, podremos convivir”.

40Fiesta de la Aiora - Pintor del columpio, Atenas Hacia 525-520 a. C. - Descubierta en: Vulci (Italia) - 1848

 

Un equipo interdisciplinario del Departamento de Antigüedades Griegas, Estruscas y Romanas del Louvre se encargó de la curaduría: Anne Coulié (curadora), Alexandra Kardianou (ingeniera de estudio), Sophie Marmois (gestión de colecciones) y Sophie Padel-Imbaud (estudios documentales). Ellas empezaron a pensar la muestra después de que el Museo Nacional pasara el proyecto y el Louvre accediera. Antes, ya habían trabajado juntos en una exposición didáctica y a los franceses les encantaron las propuestas de los colombianos.    El equipo de París dividió la exposición en tres partes: los dioses, la religión en la ciudad y la religión en la esfera privada. Las deidades, aunque inmortales y todopoderosas, eran muy cercanas a los seres humanos y hacían parte de sus celebraciones, sus ritos, su cotidianidad. “Mientras que en la religión cristiana Dios es humilde y buscar parecerse a los hombres, en Grecia los hombres querían parecerse a los dioses y buscaban la perfección –explica a CROMOS Anne Coulié–. Para los griegos era importante dar lo mejor de sí mismos, y creo que esa es una de las enseñanzas que nos dejaron. Eso es lo que ocurre con una exposición como esta, la cultura griega explica cosas sobre el mundo de hoy”.

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Dionisos y Ménades - Stamnos de figuras rojas - Pintor de Dánae - Atenas, hacia 440 a. C. - 1862

 

Solíamos conocer sobre Grecia a través de la literatura, ahora, gracias a esta exposición podemos verla. “La cultura griega da una mirada humanística del mundo –asegura Robayo–. Fue en esta civilización donde nació la democracia, la política, la filosofía occidental… incluso heredamos elementos del lenguaje”. Las piezasLas cerámicas griegas escaparon de los cazadores de fortunas. No se hacían con oro o plata, y eran utensilios que se usaban en tareas cotidianas, como servir las ofrendas o transportar el agua, así que nadie los codiciaba. Por esta razón, estas piezas –creadas desde el siglo V antes de Cristo– se convirtieron en valiosos objetos que dieron cuenta de la evolución de la pintura y la sociedad griegas. “Las cerámicas se dividen según su función –explica Coulié–. Por ejemplo, están las que se usaban en los banquetes para mezclar el vino y el agua. También están las que utilizaban los atletas para guardar las cremas para sus masajes o las que se ponían en las tumbas con los huesos de los muertos”. Aparte de ser útiles –suplían las necesidades que hoy satisfacen el acero, el aluminio, el vidrio o la porcelana– y de cargar con la historia del arte griego, las cerámicas se realizaban con la mejor técnica, tenían la cocción perfecta y los colores ideales. Eran un importante producto de exportación que se expandió por el mundo. 

8Nacimiento de Atenea - Ánfora panzuda de figuras negras - Atenas, hacia 550-540 a. C. -1860

 

Además de las cerámicas, vendrán cinco pequeñas esculturas, que son reflejo del interés del arte griego por perfeccionarse. A diferencia de las esculturas del antiguo Egipto, que eran todas iguales, en las de Grecia es evidente el progreso, la curiosidad por el cuerpo humano y el deseo de representar la belleza ideal. “Vale la pena estudiar el arte griego hoy, porque tiene una concepción muy adecuada de la belleza –dice Coulié–. Y la belleza es muy útil”.