¿A qué suena Bogotá, la capital colombiana?

Suena a pitos de buses, al radioteléfono de los taxistas, a la voz de la mujer que da la hora en el 711. En su cumpleaños 476, recordamos este bonito trabajo de Bogotá fonográfica en el 2013.
¿A qué suena Bogotá, la capital colombiana?

«Botella, papel», grita una voz aguda e insistente. «Botella, papel», repite, mientras recorre uno de los barrios residenciales de la ciudad en busca de materiales para reciclar. En otra esquina, en medio de un parqueadero improvisado, un hombre guía a un cliente que intenta estacionar: «¡Dele! ¡Dele! ¡Quiébrela toda!». En la calle, dos estudiantes se suben a un bus y negocian: «¿Nos lleva a los dos por mil?». Y en la carrera 15, un vendedor pregona: «Programas, juegos, películas. Programas, juegos, películas». 

 

Ange?lica Mari?a Zorrilla Sin ti?tulo

 

Bogotá, que está tan lejos del mar, es un océano de sonidos. Van, vienen, se enfurecen, se apaciguan. Muchos de ellos enriquecen el caos y el drama citadino, pero otros simplemente aportan color; sabor. La identidad de los ciudadanos lleva la huella de esos pregones, de esos pitos y de esos vientos helados que braman en su paso por Monserrate. Hacen parte de su memoria. Despiertan su nostalgia, su simpatía, su rabia. En ocasiones vivimos la ciudad a través de los ojos, sin darnos cuenta de que muchas veces son los oídos los que soportan toda la acción, los que estimulan una reacción violenta o los que invitan a tomar aire y respirar profundo.

 

Brayan Me?ndez Bogota? Cage

 

Ante la importancia de estos sonidos citadinos para la memoria colectiva de los bogotanos, para despertar su sensibilidad y para ayudar a entender su esencia, la editorial Laguna, el colectivo Sonema y la Embajada de España se unieron para crear el proyecto Bogotá fonográfica, una colección de postales que surgieron del siguiente proceso: a 28 artistas se les entregaron, al azar, 28 sonidos de la ciudad, que debían usar de inspiración para crear 28 ilustraciones. El resultado, entonces, fueron 28 postales ilustradas que van cuidadosamente guardadas en una caja de cartón junto con un mapa en el que se encuentran señalados los lugares donde se grabaron los sonidos. Además, va un texto escrito por Andrés Ospina en el que hace un viaje, en palabras, por ese mapa sonoro. «Bogotá suena a la "erre" arrastrada de los cada vez más extintos cachacos –escribe–. A la sórdida y multilingüe avenida Caracas, con su comercio indecoroso. A la película gastada y vulgar que se desenrolla y se vuelve a enrollar en la cabina de proyección de un decrépito rotativo». 

Bogota? Fonogra?fica

 

Bogotá fonográfica es, al final, un proyecto en el que confluyen la palabra, la ilustración y el sonido, ya que detrás de cada postal se encuentra un código QR –de esos que leen los celulares inteligentes– que permite oír aquel clamor o silbido que inspiró al ilustrador a dibujar y a armarse, para hacerlo, con marcadores, acuarelas, lápices, telas, etc. Por ejemplo, detrás de una postal se puede encontrar la voz del vendedor que ofrece bocadillo veleño (escucha el sonido aquí) o de la mujer que habla a través del radioteléfono del taxista (presiona aquí para escuchar).

 

Juana Anzellini Una cosa y la otra

 

Algunos de los artistas que participaron en este proyecto son: Manuel Kalmanovitz, Mónica Naranjo, Kevin Mancera, Juana Anzellini, Ana María Montenegro, Adriana Cuéllar, Javier Gamboa y Angelica María Zorrilla, entre muchos más

 

Adriana Cue?llar Sin ti?tulo

 

Son postales coleccionables, pero pueden utilizarse para saludar a alguien que está lejos y regalarle una esquina de Bogotá. Si esa persona ha vivido o pasado por la ciudad, se dejará embargar por la nostalgia. Si es extranjero, conocerá un poquito de este adorable caos en el que vivimos.

 

Kevin Simo?n Mancera Aqui? yo espero

Fotos: cortesía y Flickr