«El dolor nos permite avanzar» David Foenkinos

Este escritor parisino es nuestra segunda razón para ir al Hay Festival.
«El dolor nos permite avanzar» David Foenkinos

Nathalie le temía a su felicidad. Para la protagonista de La delicadeza –el best seller que llevó a la fama a Foenkinos–, detrás de la dicha se ocultaba la amenaza de la desgracia. Y, efectivamente, en las primeras páginas del libro muere François, su esposo. El lector, entonces, acompaña a Nathalie en la agonía que producen la soledad, los recuerdos y la compasión, hasta que aparece una luz en el camino del duelo y hace a un lado la melancolía. 

La escritura de Foenkinos es sensible, anima el espíritu e impulsa a devorar páginas. Esto llevó a que La delicadeza se convirtiera en un best seller en Francia, poco después de ser lanzada en 2009. Recibió diez premios literarios, fue publicada en más de treinta países y llegó al cine. Se convirtió en su libro estrella, pero cuenta con otras catorce obras, varias de las cuales también han sido premiadas. 

A los 16 años, Foenkinos estuvo a punto de morir. Lo operaron del corazón y desde ese momento su vida fue otra. Por eso se arriesgó a estudiar letras en la Sorbona. Por eso se formó como músico de jazz. Por eso, por haber tenido una segunda oportunidad, se ha aproximado  a la literatura desde el optimismo y la esperanza. 

¿Qué cree que habría pasado con su vida de no haber estado al borde de la muerte?

Habría estado menos en contacto con las emociones. Después de la cirugía empecé a hacer música, a leer y a escribir. A ver de otra forma la existencia, la sensualidad, las mujeres.     

En sus novelas, parece, tiene más validez el instinto que la razón, ¿por qué? 

Lo más importante para mí es lo emocional. El cuerpo guía todas nuestras decisiones, nuestras atracciones. No escogemos de una manera racional esos gustos o esos amores. Así que deberíamos dejar vivir esos instintos del cuerpo.    

¿Hay un propósito detrás del hecho de que su escritura sea optimista? 

Mis novelas muestran que siempre podemos encontrar una manera de que la vida sea más bella. Son novelas escritas por un sobreviviente.   

¿Qué impulsa a sus personajes a que enfrenten el temor a ser felices, a enamorarse, a arriesgarse?

¿Podemos creer en la posibilidad de ser felices después de haber conocido el dolor? La belleza de la vida está en que nos regeneramos constantemente. Podemos creer que ya no somos capaces de amar pero el deseo siempre regresa.   

Los recuerdos y el peso del pasado son claves en su construcción literaria, ¿por qué?

¡Yo tengo la sensación de haber nacido viejo! Por lo tanto, pienso frecuentemente en el pasado. Escribir es, a la vez, una captura del presente, en su densidad pura, y una necesidad de ir a buscar el pasado donde entendemos el futuro.   

¿El dolor puede ser una fuerza renovadora, vital?

Sí, completamente. Nos permite avanzar y saborear el hecho de vivir sin él.   

¿De qué manera influyó Kundera en su literatura?

En esa forma en la que coinciden la profundidad y la ligereza. La densidad y la sensualidad. La historia política y el deseo sexual. Es la reunión de lo fútil y lo significativo. Es una literatura carnal.   

¿En el proceso de escritura, su formación musical está presente?

Sí, por supuesto. Yo paso de la música a la escritura casi instintivamente. Son la misma cosa. La escritura debe ser melodiosa, si no no interesa. Si no, escribimos meros escenarios. Estoy obsesionado con la belleza de las frases. ¡Podría enamorarme de una coma!

 

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Viernes  31 de enero

En conversación con Guadalupe Nettel

Salón Santa Clara 12:30 p.m.