Rellenitas y naturales, así eran las divas del cine de los años 60

*/Con sus gorditos y sin retoques digitales, Bárbara Valentín y Rosa María Gallardo fueron portada de CROMOS durante su visita al Festival de Cine de Cartagena en 1963. /*
Rellenitas y naturales, así eran las divas del cine de los años 60

Era la cuarta versión del Festival de Cine de Cartagena y la ciudad se llenaba de actores, directores, intelectuales y una infinidad de estrellas que alegraban el mes de marzo de 1963. Además de la presencia del actor Kirk Douglas, quien sin duda se robó la atención del público y de la prensa, dos divas del cine se llevaron las portadas de Cromos en aquellas semanas: Bárbara Valentín y Rosa María Gallardo.

Bárbara era alemana (austríaca para más señas) y Rosa María era mexicana. Las dos actrices fueron la sensación del público cartagenero, no solo por las historias que las precedían sino por los vestidos de baño que exhibieron y por sus arrojadas poses en las playas de la ciudad. Queda en evidencia que por esos días, en los que no había Photoshop, no era necesario tener un cuerpo con medidas perfectas para aparecer en la tapa de una revista.

 

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Rosa María Gallardo, era mexicana, madre de dos hijos y protagonista de 14 películas en su país.

Lo curioso es lo equivocados que estaban los medios en ese momento sobre las dos actrices. A Bárbara, la más bonita según los cronistas de Cromos, la calificaron como «una muchacha de cara ingenua y boca voluptuosa», sin saber que más tarde se conocería no solo por sus senos grandes sino por su adicción a la cocaína y una vida de excesos que incluiría, una década después, una explosiva relación con Freddy Mercury, vocalista de Queen. 

A Rosa María la recibieron pensando que era apenas una actriz que hacía de extra y luego se descubrió que había protagonizado 14 películas en tres años. Ya era madre de dos hijos y estaba casada.

Pero sin duda la historia más taquillera resultó ser la de Bárbara, quien después de la muerte de Freddy Mercury (1991) confesó que el vocalista había sido el amor de su vida. «Nuestra relación no encajaba en ninguna normal. Él era gay y a mí me encantan los hombres, pero a pesar de todo nos amamos. Lo conocí en un club nocturno para gays en Mónaco y enseguida nos caímos bien. Desde entonces hemos estado juntos, a veces en Mónaco, a veces en su casa de Londres. Freddie tenía un insaciable instinto sexual, podía estar con tres hombres a la vez en una sola noche. Prefería a los hombres toscos, con manos callosas, tipo camionero. Nunca fui celosa, él pertenecía a los hombres sólo un par de horas y el resto del tiempo era mío. Yo también tuve otros amantes pero llegó un momento que esto le resultaba tan desagradable que los obligaba a permanecer lejos de mí», dijo alguna vez en una entrevista.

Bárbara fue una de las dos mujeres en la vida Mercury. La otra fue Mary Austin, con quien incluso convivió varios años.

Esta historia no la conocían los cartageneros cuando Bárbara posó en sus playas, se bañó en sus piscinas y desfiló por las alfombras rojas del Festival, pero aun así la admiraron y quedaron para el recuerdo las fotos de CROMOS.