La historia de Marta y su vida problemática en la película venezolana: Pelo Malo

Una mirada al personaje principal de /Pelo malo/, película ganadora de una Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián que se presenta en estos días en el FICCI.
La historia de Marta y su vida problemática en la película venezolana: Pelo Malo

"Tengo nueve años y el pelo malo" "Tengo treinta años y un hijo raro" "Si me aliso, mi mamá me va a querer" "Si sigue así, se lo voy a dar a su abuela" "Ojalá ella no me abandone" (Fragmentos de Pelo Malo)

 

 

Admirar a los actores que por primera vez hacen cine y que lo hacen bien, es llenarse de cuestionamientos alrededor de su personaje, y que cuando se entabla una conversación con ellos se entiende con fascinación su trabajo. Así sucedió con Samantha Castillo, una actriz de teatro venezolana que muestra sensibilidad, disciplina y pasión por lo que hace.

Cuando presentó la audición para ser Marta, la mamá de Junior en Pelo malo, le tocó hablar de su vida, improvisar y seguir unos requerimientos de belleza para conseguir el papel. Sus ensayos comenzaron sin seguir el guion y todo salió perfecto «me encantó. Con esta dinámica no me agarré de un texto para elaborar un personaje, aquí evidentemente el cuerpo estaba primero. Entonces, tuve que abrir todas las compuertas emocionales y dejarme llevar por las sensaciones físicas. Es un personaje que formé a partir de la intuición y del vínculo con el otro». Pero también fueron ensayos con juegos propuestos por Mariana Rondón, directora de la película, para trabajar la energía que debía tener cada escena, para saber quién tenía el poder, en qué momento debía ser usado y para construir juntos las biografías de los personajes en diferentes circunstancias. «Esta película me llevó a trabajar con la mayor libertad porque lo hice a partir de mis sensaciones físicas, como un animal consciente». 

Partiendo de esa libertad, Samantha obtuvo los altibajos que exigía Marta. Una viuda madre de dos hijos, uno de nueve y otro de brazos, que está desempleada porque es una mujer violenta, «seguramente arremetió con alguien violentamente y por eso la echaron de su trabajo como vigilante», asegura. Una mujer que no recibe la ayuda de nadie, su suegra quiere quitarle a Junior, su hijo mayor, y la vecina no le cuida al menor, pero que busca siempre la comodidad para su familia y, lo más importante, que no tolera la obsesión de Junior con querer tener su pelo liso. Entonces queda claro que ese es el detonante para que ella sienta rechazo hacia él y le enseñe de una manera drástica e implícita que puede haber una relación normal entre un hombre y una mujer, aunque ella no comprenda con facilidad que el trasfondo de ese deseo de Junior por tener el pelo liso sea solo porque quiere verse como un cantante lindo para la foto del colegio, y no porque sea homosexual.

 

PELOMALO-Foto-4560 Cortesía: FICCI

Esa relación conflictiva de Marta con Junior hace que uno se pregunte «¿cómo lo hacen? ¿Tendrán disgustos en la vida real? ¿Ella tiene ese temperamento y lo odiará?». Pero no, «para poder generar una relación violenta en la ficción, tiene que haber una relación, creo yo, maravillosa y amorosa en la vida real. Tiene que haber confianza, respeto y cuidado del otro. Samuel (Junior) y yo cumplimos con eso y lo construimos, nos dimos el permiso de jugar a la violencia porque sabíamos que era un juego». Hubo química, entrega total, amistad, miradas, palabras de ánimo, mucha confianza para que Samuel se quedara en su casa y así ella comprendiera un poco más la dinámica de ser mamá todo el tiempo.

Pero además porque individualmente tenía claro que una vez que llegaba al 23 de enero o al Simón Rodríguez, localidades en las que se grabó, «lo primero que hacía era fumar y tomar café, luego me cambiaba de ropa y desde ahí comenzaba mi papel. Yo pedía cada noche mi plan de rodaje del día siguiente, eso me permitía saber qué me pasaba, de dónde venía y para dónde iba, así obtuve la claridad de mi personaje». Una mujer que finalmente es un claro ejemplo de la fuerza y la posición de su género dentro de la sociedad y su hogar. Que a pesar de las dificultades, es orgullosa y siempre intenta sobrevivir a como dé lugar en medio de tanta pobreza.