Ella, el recomendado de la semana

Una película en la que tu escoges la voz que prefieras y Ella se encargará de consentirte y hasta de enamorarte perdidamente.
Ella, el recomendado de la semana

Dirección: Spike Jonze

Guion: Spike Jonze

Reparto: Joaquin Phoenix, Amy Adams, Scarlett Johansson

Para el momento en que aparezca este artículo, ya todo el mundo debe estar hablando de Ella. Simplemente porque es inevitable. Pocas películas este año son capaces de suscitar tantas discusiones alrededor. Pocas películas este año pueden generar, para mal o para bien, tal identificación.

Porque lo que le sucede a Theodore, interpretado por Joaquin Phoenix, está a punto de sucederle a cualquiera, si es que no ha sucedido ya. La historia es elocuente: en un futuro que puede ser mañana mismo, la tecnología ha avanzado tanto que ya es posible lograr no solo cierta intimidad con el celular, en el sentido de poder conversar con él para aceptar o desechar correos electrónicos, para aceptar o rechazar citas, por ejemplo; sino de relacionarse con un sistema operativo de inteligencia artificial. Escoge la voz que quiera y Ella se encargará de consentir y hasta de enamorar perdidamente. Porque el programa se alimenta de lo que encuentra en el disco duro y lo aprovecha a su favor para conocerlo más, para saber exactamente lo que ocurre en su interior, hasta percibir sus más extrañas obsesiones. Y reacciona para agradarlo. Como si el cliente construyera la mejor versión de sí mismo para luego enamorarse de ella, es decir, de su propia intimidad. 

Es casi un lugar común acudir a la paradoja de la soledad en el momento de mayor probabilidad de conexión. Pero, está visto, hemos preferido relacionarnos con los aparatos, incapaces de mirarnos a los ojos. Todo suele ser más sencillo cuando nos escondemos detrás de Facebook y de Whatsapp. Suele ser menos tormentoso. Aunque quién sabe. Quizás ya hay historias de amor que se parecen mucho a la de Theodore y su sistema operativo. Y ocurren en la red, «a millones de millas de distancia», como dice la canción de la película, sin siquiera tocarse, una fantasía alimentada por la certeza de no tener que estar cerca.

Quizás lo mejor de Ella sea el clima que logra crear Jonze, un mundo en el que la tecnología ha proporcionado una felicidad triste, un felicidad de mentiras (que se le nota a Theodore y a su mejor amiga, también enamorada de su propio sistema operativo) a la que, no obstante, hay que agarrarse como única esperanza de sobrevivir a sí mismo.