Una mujer que lleva una tapabocas pasa frente a las populares cabinas telefónicas rojas de Londres en Inglaterra.
Una mujer que lleva una tapabocas pasa frente a las populares cabinas telefónicas rojas de Londres en Inglaterra.
Agencia AFP
8 Feb 2021 - 2:01 a. m.

En un túnel londinense, una ecologista se opone a la construcción de una línea férrea

Atrincherada en un túnel clandestino excavado cerca de una de las calles más transitadas de Londres, Blue Sandford, de 18 años, se declara dispuesta a todo para impedir la construcción de una línea férrea de alta velocidad hacia el norte de Inglaterra.

Agencia AFP

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La joven, apodada la “Greta Thunberg británica” en honor a la activista climática sueca, se ha convertido en una de las principales figuras del movimiento de protesta contra este colosal proyecto, cuestionado por su enorme coste, sus repetidos retrasos y su impacto medioambiental.

Las autoridades llevan varios días intentando desalojar a una decena de manifestantes atrincherados en este túnel excavado bajo Euston Square Gardens, un pequeño espacio verde junto a una concurrida estación de trenes.

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Y Blue promete dificultar al máximo su tarea.  “Tendrán que llegar hasta nosotros” por los 30 metros de túnel excavados clandestinamente y bloqueados por activistas en varios puntos, dice a la AFP desde su interior desde un teléfono móvil con poca cobertura.

Según Blue, tienen suficientes provisiones para aguantar varias semanas más en esta estructura situada poco menos de un metro bajo tierra.

“Estoy muy cansada. Me gustaría irme, pero estoy aquí para quedarme”, insiste.

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Otro de los manifestantes de este movimiento es Daniel Hooper, también conocido como “Swampy”, que ya pasó una semana en un túnel en 1996 intentando detener la construcción de una carretera en el suroeste de Inglaterra. Esta vez le acompaña su hijo adolescente.

“Un proyecto vanidoso”

En febrero de 2020, el primer ministro Boris Johnson aprobó el proyecto High Speed Two (HS2) a pesar de su coste astronómico, que podría superar los 100.000 millones de libras (137.000 millones de dólares, 112.000 millones de euros) y de la oposición de una parte de la clase política, que pide invertir el dinero en la modernización de las líneas regionales existentes.

Será la segunda línea de alta velocidad en todo el Reino Unido después de la HS1, utilizada por el Eurostar que une Londres con Francia, Bélgica y Holanda.

Para los detractores de la HS2, el proyecto, que se puso en marcha el año pasado, destruirá viejos bosques y socavará los esfuerzos del país por cumplir sus objetivos climáticos.

El HS2 es “un proyecto vanidoso que destruirá innumerables bosques y matará a la gente mediante el cambio climático”, dice Blue Sandford. Atrincherarse en este túnel es “realmente muy extremo, pero estamos en una situación extrema”, justifica.

Para mostrar su oposición al proyecto, los activistas medioambientales se subieron en octubre a las copas de los árboles en Buckinghamshire, en el centro de Inglaterra, en un bosque que tiene fama de haber inspirado el mundo fantástico de los libros de Roald Dahl.

En los jardines de Euston Square, donde ya no hay árboles, las autoridades construyeron un túnel paralelo para intentar sacar a los ecologistas atrincherados bajo tierra.

Un vídeo publicado por los activistas en las redes sociales muestra cómo se abren paso para desalojar a Lazer, el hermano de Sandford, entre otros.

La joven, originaria del norte de Londres, ha sido comparada con Greta Thunberg desde que observó una “huelga escolar” para unirse al movimiento ecologista Extinction Rebellion hace más de un año.

La comparación le parece “bastante halagadora” porque la activista adolescente sueca es “genial e inspiradora”, afirma.

Según los medios de comunicación británicos, el padre de Blue es también un activista medioambiental que vive en una remota zona de una isla escocesa.

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