Frost/ Nixon

El caso Watergate ha sido quizás el mayor triunfo del periodismo estadounidense.
Frost/ Nixon

Sin embargo, hacía falta la confesión, que el propio Nixon admitiera su culpa. Eso fue, justamente, lo que se propuso David Frost cuando le solicitó una entrevista al ex presidente una vez Nixon salió de la Casa Blanca hacia su propio autoexilio en 1974.

Frost era una especie de Jotamario Valencia, un entrevistador de farándula que sabía como nadie del poder de la televisión, pero que no había tenido un pez gordo entre sus invitados. Mejor para Nixon, que buscaba un hombre así de blando para poder resarcir su imagen en una única entrevista que demostrara su inocencia, su buen nombre y su merecimiento de pasar a la historia.

La película reconstruye en detalle este exquisito duelo de personalidades, un delicioso juego de comunicación que desnuda los escondrijos de las entrevistas y, aún más importante, una curiosa certeza: que quien la acepta es porque en el fondo quiere responder a todas las preguntas si el entrevistador es lo suficientemente astuto para interrogar.

Dirección: Ron Howard

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