Gomorra

Los jefes de la mafia napolitana, conocida como la Camorra, no son como los mafiosos italianos que pinta Hollywood en El Padrino, de Francis Ford Coppola, o en Buenos muchachos, de Martin Scorsese. Más bien al contrario. Las nuevas generaciones de la Camorra intentan imitar a Michael Corleone y, claro, a ese otro mito que fue Scarface.
Gomorra

Pero no hay tal. Si algo tiene Gomorra es que nos muestra -en cinco historias paralelas- a los mafiosos tal como se desenvuelven en su medio, en un sistema de pirámide en el que todos tienen un superior a quien obedecer y un inferior a quien humillar y en el que, en todo caso, nadie tiene derecho a disfrutar más allá de sus límites.

Los barrios, los personajes, las formas de empleo, las rivalidades entre los camorristas son imágenes de documental, extractadas de una cámara al hombro que, como en Ciudad de Dios, de Fernando Meirelles, va tomando nota casi a escondidas de lo que sucede en el submundo de la sociedad, allí donde el Estado no mete basa muchas veces por conveniencia. En este sentido, el filme es -cinematográficamente- muy bueno. La naturalidad de las imágenes y de los actores, casi todos ellos espontáneos, dan cuenta del propósito de Garrone de mostrar todo aquello como un gran reportaje.

Pero más allá de ello no hay mucho más. Gomorra es apenas una insinuación de lo que es el libro, ese sí un gran reportaje, una descomunal y desoladora investigación que rastrea a la mafia por todos los rincones hasta descubrir que la vida napolitana está embadurnada de corrupción, de una mafia que todo lo corroe basada en la más libre de las interpretaciones del sistema capitalista: el objetivo es el dinero.

Gomorra, la película, no nos cuenta nada de eso. Se limita a narrar fracciones de historias, acaso la de un par de jóvenes aprendices de camorristas, que terminan muertos por sobradores. Y la del pobre modisto que ve su vestido desfilar en la alfombra roja de los premios Oscar mientras él debe conformarse con ser un chofer de camión. Pero no mucho más, no tanto como para que uno llegue a entender.

 

Temas relacionados