Harry Potter y el misterio del príncipe

Uno de los encantos de la saga de Harry Potter –quizás el principal– es que los protagonistas han crecido a la par que sus lectores.
Harry Potter y el misterio del príncipe

Y entonces puede suceder que los fanáticos busquen semejanzas –y respuestas– en las aventuras que Harry, Hermione y Ron deben vivir en cada etapa de la vida: en la primaria, en el bachillerato, en el último año de estudios escolares, incluso en las vacaciones.

En este sentido, el sexto capítulo de la serie puede resultar una delicia para los adolescentes. Aunque la presencia del Señor Poderoso, el temible Lord Voldemort, sigue siendo ostensible, el trío de aprendices de mago tienen que enfrentar, sin poder eludirlo, el amor, un campo en el que poco pueden hacer sus varitas. Mientras tanto, todo lo que sospechaban Harry y compañía, comienza a hacerse evidente: la cercanía del profesor Snape al lado oscuro de la magia.

Como en cada una de las películas anteriores, Harry Potter deberá enfrentar la traición y el engaño de algunos de sus profesores cercanos, pero respaldado en la solidaridad de sus amigos; eso, sí, con menor acción que en las pasadas entregas. Puede incluso, que la película parezca demasiado larga, una impresión que, sin embargo, está muy bien equilibrada con el humor que surge de los primeros sentimientos de pasión de los pequeños magos, ya no tan pequeños.

David Yates, director de Harry Potter y la orden del Fénix, y quien dirigirá los últimos dos capítulos de la saga, ha recurrido a una fantástica fuente de efectos especiales para la construcción de los ambientes y de los fantasmas que pueblan el mundo mágico; al mismo tiempo, se ha valido del conocimiento que ha adquirido de cada actor, para que los personajes se muestren más sueltos, más libres en su interpretación, con una mayor confianza frente a las cámaras. Por primera vez, cada uno de los actores parece conocer a la perfección su personaje para ofrecerle un destino genuino.

La cinta de Roger Donaldson no es un lujo, pero es suficiente para hacernos pasar un buen rato. Y con una paradoja: les hacemos fuerza a los malos porque los buenos son, en realidad, mucho más malos.

Dirección: David Yates

Guión: Steve Kloves, basado en la novela de J.K. Rowling

Reparto: Daniel Radcliffe, Michael Gambon, Emma Watson, Rupert Grint, Alan Rickman.

La elegida

Si los espectadores se guían por los cortos podrían pensar que esta es una historia erótica con elementos de suspenso. Por fortuna, es una historia de amor en la que se hace una mirada a las relaciones, en este caso la de un profesor maduro (Ben Kingsley) y una joven alumna (Penélope Cruz). La directora Isabel Coixet (Mi vida sin mí) aborda sin moralismos esta relación y saca provecho del elenco para mostrar con tintes melodramáticos el fondo del asunto: la búsqueda de la felicidad y el amor como el gran problema humano.

Buena

El luchador

Imagino que muchos espectadores esperarán mucha acción, escenas como las de Mortal Kombat. Pero esta película no es la de un héroe que vence a sus contrincantes partiéndoles las extremidades. Es la de un hombre común que echó los dados al aire y jugó su vida… y ahora envejece. Y eso es mucho mejor que cualquier combate.

Buena

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