Jude Law "lo malo del cine en 3D son las gafas"

El actor británico confesó que tras sus reticencias sobre el cine en 3D, revisó su punto de vista sobre esta tecnología al trabajar en un proyecto con Martin Scorsese.
Jude Law "lo malo del cine en 3D son las gafas"

“No era el mayor admirador del 3D. Pensaba que era un ardid, pero sólo por el hecho de que Scorsese lo intente, pienso que detrás hay algo” , dijo  en conferencia de prensa en Karlovy Vary, a donde viajó el actor para recibir el “President's Award” , del Festival de Cine de esa ciudad,

Law ironizó sobre lo que consideraba el motivo de su rechazo a esa nueva tecnología digital. “Nunca encontré unas gafas cómodas para 3D. Creo que sería un buen negocio diseñar esos oculares” , indicó.

Scorsese ha comenzado a filmar en tecnología 3D el largometraje “La invención de Hugo Cabret” , obra homónima de Brian Selznick y protagonizada, entre otros actores, por Jude Law, quien comenzará a trabajar en el rodaje en septiembre próximo.

En la segunda mitad del año, el artista londinense tiene además planeado rodar la segunda entrega de “Sherlock Holmes” , de Guy Ritchie, y “Contagion” , a las órdenes del estadounidense Steven Soderbergh.

Law, de 38 años, y quien ha dedicado buena parte de su carrera a interpretar papeles de época, confesó que se siente más a gusto en roles ambientados en las primeras décadas del siglo XX, sobre todo por “el vestuario” .

Sin embargo, no cree que un papel deba marcar para toda la vida, sino que una trayectoria larga es “el mejor indicador” de la calidad de un artista. El actor, dos veces nominado al Oscar, recordó, asimismo, el impacto que tuvo en su trayectoria “El talento de Mr Ripley” (1999) , y que le permitió, sobre todo, descubrir al realizador británico Anthony Minghella, recientemente fallecido.

Sobre el futuro del cine, Law apuntó el “ascenso” del cine independiente en países de Europa Central y del Este, y concretamente en Serbia Law destacó también su satisfacción por “el entusiasmo y la participación” del público en el festival checo, que celebra su edición número 45 y que se clausura el sábado próximo.