La pasión de Gabriel, un personaje hecho película

El 7 de agosto se estrena en el país la película que se hizo merecedora del premio al mejor actor en el Festival de cine de Guadalajara.
La pasión de Gabriel, un personaje hecho película

Sucede todo el tiempo en el cine de Hollywood, Jim Carrey en Yes man, que los protagonistas de las historias de la gran pantalla se convierten en la película misma. Sucede que la caracterización logra ser más que el resto de la película y que vale la pena destacar la labor de estos protagonistas convertidos en los largometrajes mismos.

Sucedió en Colombia con el audaz papel de Andrés Parra, recordado por su personaje de Anestesia (Gordo lindo), en la serie de televisión El cartel de los sapos.

El papel del cura Gabriel le valió a Parra el premio al mejor actor del Festival de cine de Guadalajara 2009, y con justa razón pues su caracterización le otorga a la película toda la fuerza que le pueden restar otros elementos.

Gabriel es el párroco de una comunidad rural que hace las veces de héroe, justiciero y redentor en una población en la que la guerrilla hace y deshace, al igual que el Ejército.

Una pequeña muestra del problema que se vive en todo el país, pero que para los espectadores puede llegar a ser una historia más sobre el conflicto, teniendo en cuenta el espíritu indolente que por estos tiempos caracteriza al público colombiano.

Pero Gabriel no es un sacerdote convencional. En las noches, después de misa de seis, el párroco merodea el cuerpo de Silvia (María Cecilia Sánchez), una secretaria que se desvive por él  y que aún conociendo los votos de castidad de su amado, cada madrugada, antes de misa de 6 am, amanece junto a él.

El ambiente rural en el que transcurre toda la cinta logra sumergir al espectador en una atmósfera real, que le da mayor fuerza a la impecable interpretación de Parra. Puentes a medio hacer, casitas de madera pintadas de todos los colores y papelillos de fiesta en las calles consiguen una perfecta recreación de una locación rural azotada por la violencia.

Otra película colombiana que refleja el problema de la violencia, de la guerra, de los grupos armados, que deja ver  como el conflicto en este país ha permeado de la manera más contundente el arte y especialmente el cinematográfico. Con justa razón pues el cine no es más que el reflejo de una sociedad, el espejo de una realidad inherente que no por conocida deja de ser  aterradora.