La teta asustada, una obra de arte para deleitarse

Llega a Colombia la cinta de la exitosa peruana Claudia Llosa, ganadora del Oso de oro en el Festival de cine de Berlín.
La teta asustada, una obra de arte para deleitarse

La mayoría de las películas comerciales no resisten un análisis de más de tres párrafos. En cambio, ciertas películas de autor, esas que son llamadas cine arte para diferenciarlas del puro entretenimiento, suelen desbordar las páginas, aguantar no una sino varias aproximaciones; no una única opinión inamovible, sino una multiplicidad de emociones que hacen imposible dejarla quieta.

Eso sucede con La teta asustada, galardonada con el Oso de Oro en la más reciente edición del Festival de Cine de Berlín, en febrero de este año. Una anciana indígena peruana, horrorizada por la violación a la que fue sometida, decide heredarle a su hija el antídoto contra la barbarie: meterle una papa en la vagina. Esta imagen ya es suficientemente fuerte y suficientemente simbólica de lo que será la cinta. “Sólo el asco aleja a los asquerosos”, dirá la hija como justificación de su remedio.

La trama, que trata sobre la muerte, transcurre entre alegres celebraciones matrimoniales en los barrios deprimidos de Lima. Siempre con la obsesión de la hija, Fausta, de quitarse la muerte de encima, pues según la mitología indígena, una madre violada es capaz de transmitirles a sus hijos su angustia y su inmensa tristeza a través de la leche materna.

Cada secuencia está cargada de guiños estéticos, de señales culturales, sicológicas y hasta políticas. No sin razón Fausta, por ejemplo, sólo quiere enterrar a su madre como se merece, pero para costearlo debe emplearse en la mansión de una célebre pianista, que encontrará inspiración en la recién llegada. Es la ironía cultural: Fausta y su hija se han comunicado cantándose, valiéndose de una costumbre ancestral que la refinada pianista terminará convirtiendo, a oídos del público culto, en una obra de arte.

Es verdad que cuesta trabajo habituarse al cine de autor. Pero también es cierto que a veces vale la pena esforzarse por comprender, por deleitarse con obras de arte que exigen mucho más de nuestra parte. Sería una tristeza que la pereza intelectual nos impidiera disfrutarla.

Dirección: Claudia Llosa

Guión: Claudia Llosa

Reparto: Magaly Solier, Susi Sánchez, Efraín Solís