Los hombres que no amaban a las mujeres

Aquí está, por fin, la película que todos querían ver. Al menos los que miraban con pavor la trilogía literaria de Stieg Larsson.
Los hombres que no amaban a las mujeres

Porque no se sentían capaces de leer las más de 600 páginas por tomo de la novela de moda, pero que querían saber, de una vez por todas, de qué se trataba semejante best seller, que lleva vendidas millones de copias alrededor del mundo.

Fácil. Dos horas y veinte minutos ahorran la lectura del primer tomo. Porque la película es un excelente resumen, con toda la intriga del caso, para quien no haya leído el libro. Un periodista, Mikael Blomkvist, es contratado por un multimillonario venido a menos para resolver un enigma: la desaparición de su nieta hace cuarenta años. El viejo quiere saber quién la asesinó y dónde demonios está el cadáver. Y tiene la certeza de que fue alguien de la familia. Blomkvist acepta y durante su investigación se topa, salida de la nada, con la verdadera protagonista de la historia: Lizbeth Salander, una excéntrica hacker adornada de piercings y tatuada con un dragón en la espalda, que esconde bajo su indumentaria una brillantez intelectual que deja a Blomkvist boquiabierto. Ambos intentarán resolver el caso, una historia de sadismo y maltrato sistemático a las mujeres.

La película ha recibido elogios de la crítica. La tratan como tal, como un best seller con todos los ingredientes del suspenso que, además, logra un excelente trabajo de edición, pues si algo se le ha criticado a la trilogía de Larsson es que tiene demasiadas páginas que podrían haber sido borradas de un plumazo por un buen editor literario.

Inteligentemente, el director le ha mezclado algo de la segunda parte, para crear la intriga necesaria sobre quién es de verdad Lizbeth Salander y cuál puede ser su oscuro pasado.

Sin embargo, quienes hayan leído el libro, es probable que se frustren por la imposibilidad del filme de mostrar a los personajes en toda su dimensión, algo que Larsson se tomó el trabajo de hacer con una meticulosidad a veces exasperante.

Pero así son las cosas. Hay adaptaciones que sólo intentan ser fieles al libro, para garantizar un best seller. Los hombres que no amaban a las mujeres pertenece a este último grupo. ¿Qué más se le puede pedir?

Dirección: Niels Arden Oplev

Guión: Nikolaj Arcel Rasmus Heisterberg, basados en la novela de Stieg Larsson

Reparto: Michael Nyqvist, Noomi Rapace, Lena Endre, Peter Haber, Sven-Bertil Taube, Peter Andersson, Ingvar Hirdwall.