La otra revolución mexicana

Con obras de Diego Rivera, Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, el Museo Nacional presenta una exposición que mostrará cómo desde México se transformó el arte latinoamericano. Una muestra de 53 obras que estará expuesto desde el 27 de septiembre.
La otra revolución mexicana

Años después de que Pancho Villa y Emiliano Zapata lideraran las tropas revolucionarias, otra revolución sucedió en México. Esta vez de parte de un nuevo movimiento en manos de artistas como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, quienes batallaron a su manera con una propuesta vanguardista y social.

Hoy, casi un siglo después, el alboroto artístico de estos mexicanos sigue despertando admiración. Parte de este trabajo estará en la exposición “Diego, Frida y otros revolucionarios”, que será inaugurada el jueves 27 de septiembre en el Museo Nacional. La muestra la componen 53 piezas del Museo Nacional de Arte, la Pinacoteca Diego Rivera de Veracruz y el Museo de Arte de Tlaxcala, y traerá por primera vez a Colombia veinte obras de Diego Rivera, cinco de Frida Kahlo, tres de José Clemente Orozco y dos de Siqueiros.

“Lo que plantea la muestra son diferentes miradas a ese momento del arte mexicano, en un contexto más amplio porque existieron otros artistas además de ellos tres”, afirma Cristina Lleras, curadora del Museo Nacional. Por eso, también hace parte de la exhibición el trabajo de artistas menos conocidos en Colombia, como Ángel Zárraga, Jean Charlot, José Chávez Morado, Pablo O’Higgins, Leopoldo Méndez y Ramón Cano Mantilla, quienes hicieron parte del proceso en el que se definió el arte moderno mexicano, entre 1906 y 1940.

Diego Rivera es el eje de la exposición con obras realizadas en su mayoría en Europa, antes de que regresara a México en 1921 para hacer parte del programa educativo del gobierno, que implementó la democratización del arte y desembocó en el muralismo, expresión que consolidó también a Siqueiros y a Orozco.

El proyecto, además, planteó de manera temprana desde México la pregunta de “quiénes somos”, para empezar a responderla con un lenguaje moderno pero cargado de elementos de identidad nacional. “Esto se da en un momento en el que estaban en una labor de reconstrucción del país después de la revolución y el arte tendía a cortar lazos con Europa y a destacar la identidad”, explica Lleras.

El objetivo de la exposición es recrear este proceso a partir de cuatro ejes temáticos: “Espacio pictórico”, “Paisajes nacionales”, “Propaganda impresa” y “Escenas y retratos”. Un recorrido de casi tres décadas para entender el llamado Renacimiento mexicano, surgido de la adaptación de escuelas europeas como el cubismo y su combinación con una propuesta propia que retomó elementos tradicionales.

De ahí que de temas académicos como el retrato se pase a las escenas con personas del común, indígenas y campesinos, y evocaciones en las que hay, por ejemplo, obras de la primera etapa de Frida Kahlo ajenas a su mundo desgarrador. Propuestas que influenciaron al resto de Latinoamérica, incluso fuera de la plástica, y que hoy siguen siendo modelo de revolución artística.

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