Castigan a las narcohistorias colombianas

Al declarar desierto el premio a Mejor libreto en los premios India Catalina de Televisión, el jurado castigó las narcohistorias y envió una señal de alerta a los canales.
Castigan a las narcohistorias colombianas

Cuando los miembros del jurado de los pasados Premios India Catalina escogieron a los ganadores, mandaron un mensaje sutil que los canales de televisión no entendieron. Iba oculto en una palabra: desierto, el calificativo que recibió la categoría de Mejor libreto original de telenovela, una de las más importantes de la premiación. Con esto quisieron decir que había algo que no estaba funcionando en el melodrama, el humor, las narcohistorias o dramas musicales que habían cautivado a los televidentes el año pasado.

El mensaje tampoco lo entendieron los televidentes que vieron la transmisión ni los asistentes a la ceremonia en Cartagena. Una mención rápida de los presentadores sobre el fallo, justo antes de un corte comercial, fue suficiente para dejar el adjetivo “desierto” como un hecho anecdótico de la noche, aunque un fallo de este tipo no se daba desde hacía más de 20 años. “Fuimos muy críticos al decidir esto y habría podido ser un buen punto de discusión en los canales”, afirma Jürgen Horlbeck, decano de la Facultad de comunicación y lenguaje de la Universidad Javeriana, y uno de los jurados de los premios.

Pero detrás de esta decisión hay más razones que pueden llamar la atención de los escritores y los canales. El jurado no vio muchas opciones en Las detectivas y el Víctor, Gabriela giros del destino y La bella Ceci y el imprudente, candidatas a Mejor libreto, y todas todavía al aire. “Son muy planas y aunque se salieron de la historia mafiosa, resultaron elementales”, dice el periodista Héctor Mora, quien fue también jurado junto con los periodistas María Patricia Dávila y Lucy Nieto de Samper; y la libretista y docente Martha Bossio.

Algo que en el apartado de las series también redundó y que fue una conclusión tras largas jornadas de encierro, en las que el jurado analizó las propuestas de los canales. “Desde las nominaciones tomamos una posición y era no premiar las historias sobre mafia”, dice Martha Bossio.

La posición del jurado tenía nombre propio: El capo, del Canal RCN, y Las muñecas de la mafia, del Canal Caracol (todavía al aire). Ambas con nominaciones en las categorías técnicas, de actuación y de libretos, además de gran aceptación entre el público. Al final, la producción de RCN obtuvo seis premios aunque ninguno para su historia. “Fue una especie de castigo para llamar la atención en ese punto, pues la premiamos en categorías de producción e interpretación pero no en libreto. En el caso de Las muñecas, la realización era más pobre”, explica Bossio.

El punto de vista de la libretista tiene más raciocinios que, aclara, no tienen nada que ver con moralismo. Bossio piensa que la supuesta realidad de estas producciones está desvirtuada. “Está contada con una visión acomodada, comercial, tiene actores lindos y carismáticos, y hasta nombres seductores: muñecas, pandillas con guerra pero también con paz, tetas y paraísos. Contar la realidad verdadera sería más duro pero a la vez más constructivo porque la repudiaríamos, en lugar de ver niños corriendo detrás de los actores que hacen de capos”.

Y aunque hay claridad en este punto, la pregunta que surge al ver los resultados finales es por qué la escogencia de la Mejor telenovela no fue consecuente y lógica con la declaración de desierta a la categoría de Mejor libreto. Ganó Amor en custodia, del Canal RCN, un melodrama que tampoco estuvo entre los nominados por su historia, y que compitió con Las detectivas y el Víctor, y La bella Ceci y el imprudente. Amor en custodia también ganó los premios a mejor actriz, actor antagónico y actriz revelación, sin una buena historia que los sustentara.

“Ganó porque había algo diferente en la realización, tenía más variedad”, dice Horlbeck, a pesar de que su escogencia fue tema de discusión entre el jurado que, después de pensarlo, no creyó pertinente declarar desierta la categoría de telenovela: “Era la más limpia en cuanto al tema. Fue también parte del mensaje de volver a los temas clásicos, pues ya llegamos a un extremo y es tiempo de regresar al origen, al melodrama”, afirma Bossio.