Charlie Sheen, el chico malo mejor pagado de la tv

Charlie Sheen, uno de los actores más escandalosos de Hollywood, se ganará un millón y medio de dólares por cada episodio de Two and a half men, nada mal para un hombre que parecía acabado.
Charlie Sheen, el chico malo mejor pagado de la tv

Charlie Sheen será de ahora en adelante el chico malo mejor pagado de la televisión. Si los rumores son ciertos, el actor de la exitosa comedia Two and a half men recibirá un millón y medio de dólares por episodio, en las próximas dos temporadas. Esto equivale a unos 70 millones de dólares, una cifra que marca un nuevo récord en la carrera de este actor marcado por el escándalo.

Su pinta californiana de bermudas, camisas playeras y medias blancas es famosa entre los televidentes desde hace siete años, durante los cuales se ha convertido en el rey de la sintonía en Estados Unidos los lunes en la noche. Y no sólo allí. La comedia es igual de exitosa en toda Latinoamérica. Una razón de peso a la que este actor de 45 años le sacó ventaja cuando anunció su retiro del show si no le pagaban dos millones de dólares por capítulo. El precio superaría los históricos salarios del elenco de Friends, que fueron de un millón, y el de James Gandolfini, que alcanzó 800.000 con Los Soprano.

Los estudios CBS llegaron finalmente a un acuerdo económico con el actor, gracias al cual los fanáticos respiraron tranquilos, que lo mantendrá como el mujeriego compositor de jingles al menos hasta el 2011. Con esto, Sheen también comprobó que los chicos malos la pasan bien en Hollywood, pues sus líos judiciales y sus escándalos no han afectado su carrera.

A punto de entrar a cumplir una sentencia de treinta días en la cárcel por agredir a su esposa en diciembre de 2009, el público no le ha pasado la cuenta de cobro. Two and a half men cerró la séptima temporada el 7 de junio pasado con una audiencia de 15 millones de televidentes, la cifra que mantiene desde el 2003, cuando Sheen apenas ganaba 350.000 dólares por capítulo.

Hoy Sheen es quizás el más agradecido con la comedia, el género con el que debutó con éxito en televisión. Sucedió en Spin City, en 2000, reemplazando nada menos que a Michael J. Fox.

Antes, su paso por el cine había sido más bien irregular. Dos portentosas interpretaciones, una en Platoon (1986) y otra en Wall Street (1987), ambas dirigido por Oliver Stone, y luego una serie de películas de acción y de aventuras tontas, incluidas comedias tan ligeras de tono como Hot Shoot! y la saga Scary Movie. La ironía es que esta loca faceta de comediante barato en el cine resultó ser una mina de oro en la televisión.

Pero aunque nadie duda de las capacidades de este talentoso hijo de Martin Sheen, fueron sus actos fuera de la pantalla los que lo hicieron realmente famoso.

En 1990 comenzó su prontuario con un disparo “accidental” en el brazo de su ex novia Kelly Preston (hoy esposa de John Travolta) y en 1995 hizo parte de la lista de clientes de Heidi Fleiss, la madama de Hollywood, y quien presentó cuentas de 50.000 dólares en servicios de prostitutas. Luego siguió su sobredosis de drogas, su recuperación del alcohol y sus problemas maritales que lo hicieron protagonista de las revistas de chismes.

Con un carácter difícil y violento, Sheen lleva tres matrimonios que no han terminado bien. El divorcio más sonado lo tuvo en 2006 con Denise Richards, debido a la dura disputa que tuvieron por la custodia de sus dos hijas. Hace dos años se casó con Brooke Mueller, con quien tuvo gemelos. Ella fue la que lo llevó hace dos semanas a los estrados judiciales por violencia doméstica.

El actor aceptó pasar unos días en prisión a cambio de libertad condicional, para no afectar la grabación de la nueva temporada de Two and a half men. Pero es apenas otro episodio en la vida de Sheen, el chico malo que se da el lujo de ser el actor mejor pagado de la televisión.