Famosas naturales vs. plásticas

El fanatismo por el botox y el bisturí ha llevado a muchas famosas a volverse obsesivas de la belleza. En contraste con otras que envejecen con clase y sin mayores retoques. ¿Cuál es su tipo?
Famosas naturales vs. plásticas

Diane Keaton 

Es una mujer naturalmente hermosa. Tanto que L’Oréal la escogió como imagen de la campaña que va a lanzar este verano, dirigida a mujeres mayores de 60 años. Su talento y belleza le han dado en los últimos años el papel protagónico de Mad money, La joya de la familia y Alguien tiene que ceder, entre otros.

Alan González destaca que tiene un aspecto natural en la expresión, marcados surcos y patas de gallo y sonrisa gingival, es decir, sobreexposición de la encía.

Meg Ryan

De la sonrisa de labios finos de esta comediante ya no queda nada. Las principales páginas de belleza dicen que cada vez se parece más al Guasón. Hoy tiene tanto botox que le cuesta sonreír. Los 41 años de la actriz no la dejan bien parada frente a la belleza natural que hacía sonreír en los 90.

Nicole Kidman

La australiana famosa por su belleza de muñeca, hoy a los 42 años parece una figura de cera. Tiene una frente lisa y grande, las cejas subidas, un rostro menos redondo y ni rastro de las arrugas cuando sonríe. No tiene movilidad facial gracias al botox. Sus finos labios lucen gruesos gracias al colágeno y su tabique nasal fue modificado.

Goldie Hawn

Nacida el 21 de noviembre de 1945 fue de las protagonistas de la película La muerte le sienta bien que más cambios físicos ha tenido en su cara, abusando del botox y las cirugías. La ganadora de un Óscar no tiene una vejez natural, según el doctor González. “La expresión de su cara es poco armoniosa. Los labios y la zona centrofacial tienen un aspecto de rellenos implantados de manera inadecuada”, concluye.

Emma Thompson

A sus 51 años esta inglesa –ganadora de dos Óscar– se ha confesado muy poco vanidosa y su belleza radica en la tranquilidad que le dan sus papeles en el cine y el trabajo social que hace desde los 20 años. Ha protagonizado: Realmente amor, La niñera mágica y el Big Bang, An education y Nunca es tarde para enamorarse.

Sobre Emma, Alan dice que aunque también tiene un aspecto natural tiene un fotoenvejecimiento en la piel, surcos múltiples y poros muy abiertos.

Melanie Griffith

La esposa de Antonio Banderas es el ejemplo del abuso del botox y la cirugía. Aunque su marido se ha negado a esta cirugías diciéndole que “odio esa locura casi enfermiza por la belleza”, ella ha hecho caso omiso y ya lleva más de cuatro. De la belleza que había enamorado en los 80 queda muy poco. Su principal abuso: el colágeno de los labios.