Jonathan Rhys Meyers, larga vida al rey

El actor Jonathan Rhys Meyers se ha hecho famoso por su papel de Enrique VIII en la serie The Tudors, pero también llama la atención por sus peleas de borracho en los aeropuertos.
Jonathan Rhys Meyers, larga vida al rey

¿Qué tienen en común Elvis Presley y Enrique VIII? Que cada uno fue rey, el primero del rock n’ roll y el segundo de Inglaterra. Y también que los dos han sido representados por el mismo actor: Jonathan Rhys Meyers, quien a pesar de que comenzó en la pantalla grande, hoy reina en la televisión gracias a la exitosa serie The Tudors.

Rhys, sin embargo, se parece más a Elvis pues también toca la guitarra y canta, y –como Elvis– tiene ancestro plebeyo. Ambos nacieron en pueblos pequeños en familias humildes, no fueron buenos estudiantes ni populares en el colegio y llamaron la atención por su forma de vestir. “Y ambos les compramos una casa a nuestras madres con nuestro primer gran cheque”, añade Jonathan al hablar del personaje con el que ganó un Emmy y un Globo de Oro.

Para Rhys Meyers esto es parte de su idiosincrasia, algo que de ninguna manera olvida pues él ni pretende ser otra persona ni entrar al juego de Hollywood. “Yo sólo quiero que me reconozcan por ser un buen tipo”, ha dicho, aunque por ahora la fama lo tiene en dos listas: la de los actores oscuros y la de los sexys del cine.

En realidad, tiene todo para estar en ambas clasificaciones. Cuando nació no tenía muchas expectativas de vida debido a una deficiencia cardíaca, creció en un hogar en conflicto, fue abandonado por su padre y pasó temporadas en orfanatos. Luego, a los 16 años, lo expulsaron del colegio y del salón de clases pasó a los de billar, donde precisamente lo descubrió un agente de casting.

Lo de hombre deseado empezó con la película Match Point, de Woody Allen, en 2005, tras 23 películas y papeles sin trascendencia. Su representación de hombre ambicioso y descarnado le valió el reconocimiento de la crítica, que lo empezó a tomar en serio. El trabajo coincidió con la serie Elvis, lo cual ayudó a forjar una imagen más madura que reforzó con ejercicios y 25 libras de masa muscular que ganó intencionalmente para obtener personajes más masculinos y menos andróginos, como en sus primeros filmes.

Esto le sirvió para interpretar a Enrique VIII, a pesar de que su atractivo poco tenía que ver son el rey, quien fue diez centímetros más alto que él (que mide 1.75 m)y pesaba cien kilos más. “Tuve que crear este personaje fuerte pensando en qué haría yo si tuviera su poder a los 29 años. No tengo el físico de Enrique pero lo hice grande internamente”, afirma.

Pero sus primeros escándalos llegaron al tiempo que sus éxitos. En 2005, el año que inició su esplendor, entró a rehabilitación por su adicción al alcohol, tratamiento que ha repetido dos veces. Pero no le ha servido de mucho. En junio pasado atacó y amenazó de muerte a los empleados de un bar, en el aeropuerto de París, un penoso espectáculo que ya había ofrecido en el aeropuerto de Dublín, en 2007, cuando terminó arrestado.

Sus desenfrenos, sin embargo, no le han impedido ser la imagen de Hugo Boss y haber grabado la cuarta temporada de la serie The Tudors, en un principio planeada para tres. Su talento espontáneo, sin estudios, ha sido reconocido por directores como Woody Allen y Neil Jordan.

Con sólo 32 años, Jonathan Rhys Meyers ha construido una imagen paralela a su condición de celebridad. “Actuar es simple, tomas el personaje y lo haces lo más natural que puedas, lo difícil es el negocio”.

Su vida privada la reparte entre Londres y Los Ángeles, con romances poco sonados o de corta y misteriosa conclusión. Tal vez es ahí donde reside su encanto... y su magia. Por algo el próximo año se quitará la corona para ser Mandrake, aunque es muy probable que, sin corona, siga reinando.

Woody volvió a Londres. Hace pocos días comenzó el rodaje de la nueva película de Woody Allen, que todavía no tiene nombre y que de nuevo muestra su fascinación por Londres. El filme tiene en su reparto a Naomi Watts, Antonio Banderas, Josh Brolin, Anthony Hopkins y Freida Pinto, y como siempre tendrá romances, conflictos y humor.

Más King Kong. La productora Spirit Pictures resucitará una vez más la leyenda de King Kong, pero esta vez centrado en la historia del gorila gigante que llega a ser rey en la Isla de la Calavera, donde también habrá dinosaurios y otros gorilas, que otros filmes no han destacado. Lo que no es claro es si habrá una rubia que enamore al animal.

Hombres serios. El Festival de Cine de Toronto, que se realizará del 10 al 19 de septiembre, fue el certamen escogido por Ethan y Joel Coen para presentar su nuevo filme: Un hombre serio. Esta vez se van a 1967 para mostrar una comedia sobre un profesor judío de Minnesota, abandonado por su esposa y con una familia patética.

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