Julián Román: "la tv no se hizo para educar"

El actor bogotano, que estrenó novela, habló con Cromos sobre su destacada participación en seriados que cuentan la historia de la mafia.
Julián Román: "la tv no se hizo para educar"

Julián Román tiene 33 años. Es hijo de uno de los actores más reconocidos del país, Edgardo Román, y actúa desde muy pequeño porque le gusta contar historias.

Por eso mismo ha aceptado interpretar personajes de toda índole. Desde mafiosos hasta divertidos mecánicos como Leo Reyes, el personaje que lo consagró como uno de los mejores del país.

Según Román, la televisión no se hizo para educar sino para entretener, por eso no le preocupa convertirse en blanco de críticas cuando aparece una y otra vez en series sobre mafia colombiana. “Los actores estamos para contar historias, para educar está el gobierno y otras entidades”.

Con convicción afirma que lo que más le gusta de la actuación es poder pasar de un personaje a otro. El turno ahora es para un personaje cómico, Primo González, un “trabajador colombiano optimista, jocoso y muy imprudente, que le alegrará la vida a los televidentes. Él se enamora de una bella joven pero para conquistarla se valdrá de algunas mentiras”, afirma Román quien no teme que su personaje sea comparado con Leo Reyes pues este era una caricatura y Primo es un colombiano del común.

Junto a él está Manuela González, la inolvidable Lolita. Fue precisamente en esta novela donde trabajaron juntos por última vez. “Manuela tiene un humor muy fino, sale con unos apuntes muy divertidos, es grato trabajar de nuevo con ella”, comenta Julián Román, mientras termina de marcar una escena junto al director.

Y aunque Julián viene de participar en producciones muy exitosas que acudieron al tema de la mafia para conseguir los más altos ratings de la pantalla nacional, El Cartel de los sapos y Las muñecas de la mafia, el actor considera que es hora de darle al horario triple A un nuevo camino. “La gente ya estaba cansada de ver mafiosos, violencia, drogas, sin decir que eso no le preocupa convertirse en blanco de críticas cuando aparece una y otra vez en series sobre mafia colombiana.

El próximo año le depara varios estrenos cinematográficos al actor. Dos de las películas en las que trabajó, En coma y Retratos en un mar de mentiras, de Carlos Gaviria, debutan en la pantalla grande en el 2010. Por su parte, Román seguirá trabajando en novelas y espera también hacer mucho teatro.