Lindsay Lohan, una última oportunidad

La actriz representará a Linda Lovelace, la estrella porno del filme de culto Garganta profunda. Un papel controvertido que podría revivir la carrera de esta joven.
Lindsay Lohan, una última oportunidad

Esta podría ser una nueva jugada del destino para Lindsay Lohan, pero de las buenas. La polémica estrella que cambió la actuación y el canto por la rumba, los escándalos y el exceso, podría tener en sus manos una oportunidad única para revivir su carrera, con un papel tan controvertido como han sido los últimos años de esta joven de apenas 23: actriz porno.

Pero no representará a una actriz porno cualquiera, de esas que usan nombres inspirados en celebridades de Hollywood. Revivirá a una leyenda del género: Linda Lovelace.

La noticia se confirmó en el pasado Festival de Cine de Cannes. Lindsay representará a la actriz de la película de culto de los años setenta: Garganta profunda. Lohan celebró con una fiesta que la dejó ebria y de rodillas, como tantas veces le ha pasado desde 2005, cuando comenzó a vivir desenfrenadamente.

La película se llamará Inferno y en ella la ex estrella de Disney mostrará la faceta erótica pero también traumática de Linda Lovelace, cuyo nombre, coincidencialmente, tiene las mismas iniciales de la pelirroja: L. L.

Hace un mes se rumoró que Lohan había recibido otra oferta para el mismo papel pero en Lovelace, un filme de Rob Epstein, documentalista ganador del Óscar. Ella no aceptó pero sí se interesó en la vida de la actriz porno. Al final terminó seducida por el proyecto de Matthew Wilder en Inferno, a pesar de ser un director con sólo una película nada conocida: Your name here.

Lindsay no la tiene fácil. Su principal enemigo es ella misma, pues no ha aprendido a controlar sus excesos. Le encanta la rumba dura y su adicción al alcohol y a las drogas la llevaron a ser detenida y luego enviada a rehabilitación, de donde salió con un brazalete en el tobillo con el que la policía monitoreaba sus acciones. Se regodea de armar peleas en bares y en más de una ocasión ha sido blanco de fotos que circulan en internet donde aparece consumiendo cocaína y hasta sin ropa interior.

Paradójicamente, esto podría ayudarle a caracterizar a una mujer con una vida tormentosa como la de Lovelace, quien empezó siendo prostituta y luego fue una estrella de cine porno explotada y maltratada por su marido. Lovelace terminó convertida en una militante del feminismo radical hasta su muerte, ocurrida en un accidente automovilístico en 2002.

Estrella del espectáculo desde que era una niña, Lohan acumuló una fortuna de siete millones de dólares que la sacó de casillas, y ha tenido que convivir con un padre violento, una madre asfixiante que también es su mánager, y un círculo de amigos que cada día la meten más al lado oscuro de Hollywood. Hoy está quebrada y llena de deudas.

El papel de Lovelace podría ser su redención, por encima de sus adicciones, de sus amores ambiguos, de la pelea con su papá que ahora quiere meterla en un castillo para rehabilitarla, y de su imagen desprestigiada gracias a su incumplimiento en los rodajes y su despido de la casa Ungaro, donde sacó una colección que la crítica de moda destrozó.

Quizás interpretar a una sufrida estrella porno le sirva para enderezar el camino.

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