Médicos de infarto

Eric Dane y Patrick Dempsey son los nuevos símbolos sexuales de la televisión gracias a la serie Grey’s Anatomy. Dos hombres felizmente casados que quieren llevar una vida normal, mientras sus seguidoras sueñan con ser atendidas por ellos al menos en la ficción.
Médicos de infarto

Muchas mujeres quisieran enfermarse sólo para ser llevadas al hospital Seattle Grace y ser atendidas por los doctores Derek Shepperd y Mark Sloan. Esto sucede en la mente de las televidentes fieles a Grey’s Anatomy, una de las series más populares del momento, que las seduce por sus particulares historias y, sobre todo, por la presencia de estos dos personajes. Los causantes de esa ilusión son Patrick Dempsey y Eric Dane, los actores que hoy están en lo más alto de sus carreras.

Sus personajes fueron creados para generar esas reacciones y de ahí los alias con los que son conocidos en la serie: Dr. McDreamy y Dr. McSteamy. El primero es para el doctor Derek Shepperd (Dempsey), que significa “doctor de ensueño” y corresponde al hombre enamorado, lleno de dudas y ego de cirujano. El otro es para el doctor Mark Sloan (Dane), que sería el “doctor ardiente”, el seductor del hospital, ahora enamorado de una estudiante por quien está dispuesto a ser fiel.

Grey’s Anatomy los convirtió en estrellas. Para Patrick Dempsey fue la salvación de su carrera cuando estaba a punto de resignarse a papeles menores. Para Eric Dane fue el camino directo al estrellato luego de una carrera de muchos intentos. Su caso hace recordar el de George Clooney, quien encontró el éxito después de los 35 y también con uniforme médico en ER.

Patrick Dempsey es quizás más experimentado en estas lides. En los años ochenta fue rompecorazones de comedias de cine y televisión, y su regreso a la pantalla chica atrajo a sus antiguas seguidoras, hoy maduras, que lo ven, a los 43 años, como el hombre ideal.

Dempsey se divorció de su primera esposa, una actriz que le llevaba 28 años y quien era la mamá de su mejor amigo. Hoy está felizmente casado en segundas nupcias y tiene tres hijos: una niña y dos gemelos. Con el éxito sobre su espalda, no tiene temor de confesar la dislexia que le diagnosticaron en su adolescencia y que ha combatido precisamente con la actuación y con su talento para el malabarismo. Una habilidad que hizo que no necesitara dobles para la escena de los platos de su filme La boda de mi novia.

A sus 36 años, Eric Dane es el novato en cuestiones de fama. Inicialmente su personaje estaba escrito para algunos capítulos, pero la reacción de la audiencia hizo que los productores lo dejaran de manera permanente. Algo que en parte se debió a la famosa escena en la que sale del baño envuelto en una toalla y que el público bautizó como el “momento enfriador”. Su paso por la televisión ha sido modesto, con papeles en series como Salvado por la campana, Los años maravillosos y Charmed, aunque en cine ha estado en éxitos de taquilla como X Men 3 y Marley & Me.

Dane sabe que sus pectorales y su risa maliciosa enloquecen, pero prefiere dejarlas para su esposa Rebecca Gayheart, también actriz y con quien se casó en Las Vegas en 2004. Hace poco confesó que quiere tener hijos y, contrario a su personaje, puede vivir sin sexo, como lo hizo durante el rodaje de Marley & Me. Estuvo dos meses sin su esposa y pasó la prueba. “Sólo espero que ella nunca me lo sugiera”, dice.

Hoy este par de actores trata de llevar una vida normal. Dempsey con su familia y su pasión por los carros de carreras. Dane con su afición al deporte y al buceo. Pero no les será fácil después de convertirse en imagen de marcas de ropa y de ser invitados obligados a la alfombra roja. Ambos afirman que eso de ser sexys es divertido y por eso dicen que lo único que quieren ser es buenos hombres. ¿Qué opinarán las mujeres?.

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