"Las reinas alternativas no funcionan"

Empezaré por decir que si no fuera la Señorita Colombia no haría el siguiente análisis. Porque cada mujer es libre de hacer con su imagen lo que quiera, siempre y cuando no lleve a cuestas semejante título, que significa dignidad y autoridad para representar un país. Por un año, se ha dejado de llamar Michelle para llamarse Colombia.
"Las reinas alternativas no funcionan"
Me parece equivocado el maquillaje oscuro para los párpados porque concentra toda la atención en un solo punto del rostro y –la verdad– a pesar de sus ojos verdes, es inocultable que su rostro tiene en ellos su mayor debilidad: es notoria la asimetría entre el izquierdo y el derecho, que uno es levantado y el otro caído. Me asalta la sospecha de que han sido intervenidos quirúrgicamente pero, independiente de eso, tiene una mirada triste que se agudiza con el maquillaje dramático. La tendencia mundial es un maquillaje tipo photoshop, que borra expresiones y hace creer que el rostro no tiene maquillaje; los labios se confunden con tonos rosa en el día y se resaltan con rojo tomate en las noches.

La construcción del look para una reina es integral o todavía no han dado con el que es. Las reinas tan alternativas no funcionan. Si van a concursar internacionalmente, deben saber como mínimo qué moda se impone. Porque el punk de finales de los 80 está pasadísimo. La tendencia de mayor aceptación está centrada en la legendaria modelo Veruschka, que causó furor en los 60: los ojos caquis, logrados con un brillante y audaz flash de color amarillo donde el negro aparece rasgando el contorno de los ojos.

El corte de pelo no le ayuda. Aunque ella se confiese amante de las tijeras, debe tener claro que las mujeres blancas con ojos claros y pelo corto se ven avejentadas y pierden frescura. El asunto es que la cabellera abundante sirve para atraer miradas, para desviar focos de atención puntuales en el rostro y para conceder gracia al movimiento. Rechazar ese potencial es ir en contra de la lógica.

Que ahora se buscan reinas modelos es verdad, pero reinas con cuerpos de modelo. Si de lo que se trata es de ganar en Miss Universo, les recuerdo que son muy pocas las que han obtenido el título con el pelo corto. Janelle Commissiong, de Trinidad y Tobago en 1977, fue la última de dos o tres. Así que es necesario mirar a las modelos internacionales que hoy mandan la parada y dominan las portadas de las revistas: Kate Moss, Gissella Bunchen, Adriana Francesca Lima, Alessandra Ambrossio, Cintia Dicker. El mayor atributo que comparten es un cuerpo despampanante. Y a esto es a lo que se refieren los organizadores de Miss Universo cuando dicen que buscan una reina modelo.

Michelle no es rubia, tampoco es castaña ni pelinegra. La confección del look se ha hecho a través de la prueba-ensayo-error. Eso sí, debo reconocerle al cirujano su buen trabajo con la nariz, que complementa bellamente el diseño de sonrisa, y que la reducción de busto le aportó finura. ¡Bien operada! En este sentido no es necesario andar diciendo que quieren una belleza natural para luego escoger una con mucho potencial pero que sin el paso por el quirófano no llegaría a ninguna parte. Está bien recurrir al bisturí cada vez que se necesite. Lo que me preocupa de esta reina es que si no se pone la banda de Señorita Colombia, casi nadie sabe de quién se trata, aunque los frecuentes cambios de apariencia sean los que le hayan dado mayor figuración en los medios.