Un Colombiano en Hannah Montana

Moisés Arias tiene 14 años y aunque nació en Nueva York habla con acento paisa y reza la novena acompañada de natilla y buñuelos. El pequeño actor triunfa en su papel de rico en la popular serie de Disnay Chanel.
Un Colombiano en Hannah Montana

Hi, Moises, how are you?

–Qu’iubo pues. Yo también soy colombiano.

Así recibió a CROMOS uno de los niños más famosos por estos días en la televisión de Estados Unidos. El pequeño, que el año pasado enamoró al público con su papel en la película de cine Beethoven’s Big break, ha logrado su punto más alto como Rico en la popular serie de Disney Hannah Montana.

Con una amplia sonrisa, se sentó a conversar como un viejito sabio metido a la fuerza en el cuerpo de un niño. Habla con propiedad de la fama, de su vida firmando autógrafos, de la obligación de ponerse esmoquin para desfilar por alfombras rojas, del placer de atender entrevistas y de la preparación para la premier de su quinta película de cine: Hannah Montana, que se estrenó el pasado 4 de abril, justo 14 días antes de su cumpleaños. Allí, junto a figuras como Myley Cyrus, la adolescente que se ha convertido en todo un símbolo en Estados Unidos, el pequeño Moisés conquista al público con la picardía infantil que le imprime a su personaje.

“Cuando chiquito yo era muy penoso. No le hablaba a la gente a la cara, siempre miraba al suelo. Hace como siete años mis papás, muy preocupados, me metieron a una clase de actuación para que se me quitara la timidez”. Cuando habla abre sus grandes ojos cafés y mueve las manos como un experto orador. Se nota que las clases sirvieron.

En el 2004, los maestros de teatro convencieron a sus padres de que se fueran a Los Ángeles y llevaran al niño a algunas audiciones. Creyendo en el talento de su hijo mayor y en el de Mateo, el pequeño, quien ya está empleado en la industria del cine, César y Mónica Arias se fueron a probar suerte.

“La suerte estaba con nosotros, pues en un mes ya me había escogido una agencia. Grabé un comercial de hamburguesas para televisión. Actúe en la serie Everybody Hates Chris, nominada a los premios Globo, y me llamaron para hacer Nacho Libre junto a Jack Black y Ana de la Reguera”, cuenta Moisés, quien en su debut en el cine interpretó a Juan Pablo, aquel niño retraído que vivía en un orfanato de monjes y que se convirtió en la inspiración de Nacho para luchar por los pequeños.

“La pasé muy bien, me di cuenta de que me gustaba mucho hacer cine”. Meses después los productores lo llamaron a protagonizar la sexta película de Beethoven, Beethoven’s Big Break, que salió en DVD. Bajo la dirección de Mike Elliott, le dio vida a Billy, el pequeño dueño del San Bernardo.

Luego vinieron las series The Suite life of Zack and Cody y Hannah Montana y su carrera siguió subiendo como espuma. En 2007 protagonizó The perfect game, en la que interpretó a Mario, un niño beisbolista que lucha por ganar la Serie Mundial y que se estrena este año en la pantalla grande. Y el año participó en Dadnapped y prestó su voz en Astroboy, donde también estuvo Nicolas Cage.

“¿Sabe cuál es mi arma secreta además de mi astucia? Mi tamaño”, dice con malicia. Sus amigos del colegio donde cursa noveno grado lo superan en sus 1.50 de estatura y sus 110 libras de peso y en general lo ven como un niño tierno y adorable. Pero con esa facha ya ha roto más de un corazón adolescente y ha puesto a varias mujeres mayores a correr detrás de él por un autógrafo. Para envidia de otros jovencitos de su edad, en Hannah Montana le roba un par de besos a Miley Cyrus.

Cada vez que habla, Moisés marca mucho ese acento paisa que aprendió de pequeño, pues aunque siempre ha vivido en Estados Unidos, en su casa le enseñaron que de la puerta para adentro el idioma oficial era el español. “Mi papá es dueño de un concesionario de carros y mi mamá es ama de casa. Siempre están pendientes de mí y de mi hermanito que tiene doce años. Ellos siempre nos han apoyado en todo”.

Pero a pesar de la fama, Moisés sigue siendo un niño. Vuela con sus amigos en patineta, baila break dance en el parque, se para en las manos, se echa un picadito de fútbol y canta reguetón.

A sus 14 años, Moisés no se conforma con lo que ha conquistado. Sueña con actuar hasta viejo, estudiar veterinaria y escribir y hacer una película con su hermano. “Yo quisiera que fuéramos algo así como los hermanos Coen”, dice, en referencia a los famosos directores y productores de Hollywood, autores de cintas como No es país para viejos, con la que Javier Bardem se ganó el Oscar en el 2008. “Me gustaría hacer una historia dramática, pues lo que hemos hecho hasta ahora son cosas de comedia y sería interesante llorar un poco”.

–¿Le gustaría actuar con acento paisa?

–¡Por supuesto! Estoy loco por hacer algo así, donde no sólo demuestre que los latinos estamos cada vez más fuertes aquí sino algo donde pueda dejar en alto el país como lo hacen Juanes y Shakira.

La emoción lo invade cuando habla de Colombia. Dice que adora la bandeja paisa y que la disfruta cada ocho días porque su mamá la prepara con arepita, chicharrón, aguacate y huevo frito; que come empanadas y no rebaja la natilla en Navidad; y que reza la novedad junto al pesebre.

Moisés es uno de los consentidos de la pantalla grande y de la chica en Estados Unidos y pese al amor que siente por este país, siempre dice lo mismo: “Yo soy colombiano y me siento orgulloso porque ser colombiano es algo muy bacano”.

Temas relacionados