Whitney Houston, adiós a la estrella de New Jersey

La cantante murió el sábado en un hotel en Beverly Hills por razones desconocidas.En el 2009 trató de recuperar su carrera con un nuevo disco. Esta es su historia. 
Whitney Houston, adiós a la estrella de New Jersey

Su muerte tuvo lugar en el hotel Beverly Hilton, en Beverly Hills, por causas que se investigan aunque parece descartado que haya sido víctima de algún acto delictivo, según una primera valoración de las autoridades.

Una persona del numeroso séquito de la cantante se percató de que Houston estaba inconsciente en la bañera de su suite antes de las 15.30 hora local (23.30 GMT), momento en el que se alertó a los servicios de emergencia.

A pesar de la rápida respuesta de los paramédicos, que trataron de reanimarla durante cerca de 20 minutos, Houston fue oficialmente declarada muerta poco antes de las 16.00 hora local (00.00 GMT).

La cantante había reservado una habitación en ese hotel porque tenía pensado acudir a la fiesta que había organizado allí el productor musical Clive Davis hoy por la noche, un evento anual que reúne a muchas estrellas de la canción y que se celebra en la víspera de la gala de entrega de los premios Grammy.

2009, el año para recuperar su carrera 

En octubre de 2007 Whitney Houston estaba decidida a comprar una casa en una isla y retirarse de la música. Acababa de firmar su divorcio, llevaba cinco años sin cantar y su voz se había apagado en medio de un mar de escándalos. Entonces recibió una llamada de Clive Davis, el productor que la convirtió en una de las cantantes más grandes de Estados Unidos, para decirle que el público quería volver a oírla.

Whitney le hizo caso y empezó un duro trabajo de recuperación que hoy la tiene lanzando al mundo un nuevo álbum: I look to you. La labor fue complicada. Después de lidiar con sus adicciones y con la vida tormentosa que le ofreció su marido, el también cantante Bobby Brown, era poco probable que la industria musical y el público en general confiaran en que todavía tuviera voz.

La alarma se había prendido en 2001, en un homenaje a Michael Jackson. Las fotos del evento delataron sus abusos, algo que los televidentes no notaron pues su flacura extrema y su cara demacrada fueron corregidas digitalmente por los productores del programa. En 2002, su famosa entrevista con la periodista Diane Sawyer, en la que afirmó que no consumía crack porque era barato y había ganado mucho dinero para gastarlo en algo así, la ronquera de su voz hizo temer lo peor.

Tenía 39 años y una carrera exitosa al borde del abismo. Su imagen de cantante, alguna vez comparada con grandes como Aretha Franklin, se estaba deteriorando con rapidez y los medios sólo se fijaban en los escándalos generados por la violencia doméstica, las fiestas de cocteles de drogas y alcohol, y su apariencia decadente.

Whitney se tomó dos años para planear su regreso como la diva que había vendido más de 120 millones de discos y que en los primeros cinco años de su carrera tuvo nueve canciones número uno. En este tiempo no se ha separado de Davis y su aspecto físico dejó en el pasado sus dos visitas a centros de rehabilitación.

Tampoco corrió riesgos con su voz. Mientras grababa las primeras canciones, apareció en festivales y conciertos donde cantó algunos éxitos y demostró que su don no se había perdido. En julio de 2009 puso en su página web la canción Mill dollar Bill, el primer sencillo, como adelanto de su nuevo disco, en el que trabajaron compositores y cantantes como R Kelly, Alicia Keys, Diane Warren y Akon. Con este último fue con quien grabó Like I never left, canción que se filtró en internet y que hizo carrera porque la letra confirmaba su retorno a los escenarios: “Sí, tu chica está de regreso”.

Whitney quería recuperar su puesto y sobrepasar el éxito de canciones como Greatest love of all, One moment in time y I will always love you, el tema de la película El guardaespaldas, que protagonizó con Kevin Costner. Pero no le fue tan fácil regresar en la misma época en la que Mariah Carey, Christina Aguilera y Madonna lanzaban sus propios discos, sin embargo Whitney tenía un punto a favor: el público no la había olvidado y todos querían volver a oír su voz.

Lastimosamente el sábado 11 de febrero su vida terminó en una bañera de un hotel de Beverly Hills. Otra estrella que se apaga por causa de las drogas.