El 'duro' del whisky

Es el único colombiano graduado en elaboración y cata de whisky. Hizo su máster en Escocia con el mezclador de Chivas Regal.
El 'duro' del whisky

Ataviado con la tradicional falda escocesa (kilt), medias blancas y chaqueta negra, Carlos Andrés Ramírez cumplió el ritual. Levantó el quaich (una pequeña taza de plata que se usaba en la antigüedad), lo besó por debajo, bebió todo el contenido de un solo trago, volvió a besar la vasija y luego, para comprobar que estaba vacía, la volteó sobre su cabeza. Así culminó la ceremonia de graduación como Chivas Master of Whisky, el único en su género de nacionalidad colombiana.

Con sólo 27 años, el bogotano alcanzó este título tras culminar varios meses de estudios en Escocia aprendiendo cómo se elabora la bebida y afinando su capacidad para la cata organoléptica del whisky. Un trabajo envidiable, dirían algunos, pero muy delicado y exigente, según este joven administrador hotelero.

“Catar whisky es más difícil que catar vino, porque se necesita tener más afinada la nariz para descubrir los aromas detrás de una mayor cantidad de alcohol. El vino tiene 14 grados mientras el scotch tiene 40”, explica. Y lo dice con argumentos, ya que antes de hacer este máster estudió en Chile en una escuela de someliers y trabajó como tal durante dos años y medio.

Su principal obsesión de recién graduado es transmitir sus conocimientos sobre este trago noble. Explica que el sabor del whisky cambia dependiendo del sitio en donde es elaborado. En Escocia, por ejemplo, hay cuatro sitios: tierras bajas, tierras altas, las islas o Speyside. En este caso, si el licor viene de las islas su aroma será más salado y su sabor más fuerte por la cercanía al mar. “El sabor también se determina por la forma del alambique. Si es largo y alto como el del Glenlivet, su sabor será más ligero y suave; si es chato y bajito será más pesado y picante”.

Uno de los principales aspectos para elegir un buen whisky es el tiempo de maduración. En el caso de los escoceses el tiempo mínimo estipulado por la ley es de tres años, calidad que es certificada por fiscales de la Corona inglesa. En el caso de Chivas Regal, el mínimo de edad es de 12 años.

“Cuanto más tiempo haya pasado en los barriles, el trago será más suave, cremoso y frutal. Y más costoso porque los fabricantes pierden una buena cantidad en el proceso. Es la llamada ‘porción de los ángeles’, correspondiente al licor que se evapora y que está calculado en 2% al año. Eso significa que después de 40 años de maduración se pierde el 75% del contenido. Por eso es casi imposible producir tragos de más de 21 años. Chivas es la única casa que tiene de 25 y 38 años”.

Ahora que Carlos Andrés se dedica a hacer catas particulares de whisky explicando las variedades y características de este trago, quiere que los colombianos acojan algunos consejos para aprender a beberlo. El primero es comprarlo en un sitio autorizado, el segundo es atreverse a probar diferentes opciones: por ejemplo, un whisky norteamericano (llamado bourbon) de una sola malta o un trago de mayor maduración. Además insiste en derribar el mito de que es pecado echarle agua al whisky. Por el contrario, recomienda servirlo, añadirle la mitad de la porción de agua, tapar la copa con la mano y mezclar; olerlo para percibir sus aromas y luego degustarlo despacio. Obviamente no se trata de embriagarse. La mejor forma de disfrutarlo es despacio, con buena música y compañía. S de tres años, calidad que es certificada por fiscales de la Corona inglesa. En el caso de Chivas Regal, el mínimo de edad es de 12 años.

“Cuanto más tiempo haya pasado en los barriles, el trago será más suave, cremoso y frutal. Y más costoso porque los fabricantes pierden una buena cantidad en el proceso. Es la llamada ‘porción de los ángeles’, correspondiente al licor que se evapora y que está calculado en 2% al año. Eso significa que después de 40 años de maduración se pierde el 75% del contenido. Por eso es casi imposible producir tragos de más de 21 años. Chivas es la única casa que tiene de 25 y 38 años”.

Ahora que Carlos Andrés se dedica a hacer catas particulares de whisky explicando las variedades y características de este trago, quiere que los colombianos acojan algunos consejos para aprender a beberlo. El primero es comprarlo en un sitio autorizado, el segundo es atreverse a probar diferentes opciones: por ejemplo, un whisky norteamericano (llamado bourbon) de una sola malta o un trago de mayor maduración. Además insiste en derribar el mito de que es pecado echarle agua al whisky. Por el contrario, recomienda servirlo, añadirle la mitad de la porción de agua, tapar la copa con la mano y mezclar; olerlo para percibir sus aromas y luego degustarlo despacio. Obviamente no se trata de embriagarse. La mejor forma de disfrutarlo es despacio, con buena música y compañía. Sin afán.

 

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