Recomendados del Festival Iberoamericano de teatro

A tres semanas del Festival, escogimos nuestro propio abono con las obras que no nos vamos a perder.
Recomendados del Festival Iberoamericano de teatro

CALÍGULA. País Croacia / Eslovenia. Compañía Teatros Pandur y Teatro Gavella. Director: Tomaz Pandur. 

Los montajes de Pandur son casi una tradición del Festival. Obras como Sherezade, El infierno, Cien minutos y Barroco nos han dejado aferrados a la silla, nos han cortado la respiración. Razón suficiente para seleccionarlo de primero en nuestro abono. Esta vez, Pandur nos arroja a los brazos de un personaje inquietante, Calígula, cuya historia, adaptada del libro de Albert Camus, transcurre en un escenario cubierto por un espejo de agua, donde se reflejan los sentimientos y las perversiones del emperador romano. Es la adaptación moderna de un tema clásico, la historia de marras adornada con elementos contemporáneos y música en vivo, al mejor estilo de Pandur, ese que conmueve de manera extraña a los espectadores.

La última Cinta de Krapp monólogo. Compañía. Change Performing Arts. Director: Bob Wilson

Esta es quizás la única oportunidad de ver actuando al estadounidense Robert Wilson, uno de los grandes vanguardistas del teatro actual. Coreógrafo, pintor, escultor, videoartista y diseñador de iluminación, llega con un espectáculo unipersonal de Samuel Beckett en el que pone en evidencia su cuidado escénico y el excelente uso de la luz. Wilson ya había venido al Festival en 1998, cuando presentó Perséfone, pero en calidad de director. Nadie esperaba que volviera. Wilson, de 68 años, representará a Krapp, un hombre que al cumplir 70 años hace un balance de su vida a partir de las grabaciones que ha acumulado a lo largo de los años y los hechos que ha registrado en un libro de contabilidad.

LA PANTERA IMPERIAL. Musical. País España (Cataluña y Baleares). Compañía Coproducción Teatre Lliure y Cía. Carles Santos Director: Carles Santos

A Carles Santos (pianista, compositor, pintor y escultor) hay que verlo como un rompedor de los esquemas del lenguaje escénico. En este montaje entrelaza el teatro con la música. Se trata de un homenaje a Johan Sebastian Bach en una puesta en escena que asombra por la mezcla de elementos. La palabra, el vestuario, la escenografía móvil, los bustos gigantes del compositor alemán, los dos pianos giratorios, músicos tocando a cuatro manos, un tenor a prueba de agua y actores que bailan o usan su cuerpo como instrumentos musicales, son algunos de los recursos de este montaje que puede ser, simplemente, un placer visual y sonoro.

MEDEA. teatro CLÁSICO Director: Satoshi Miyagi

Cada Festival tiene su Medea. Esta vez hay tres: una contemporánea, de Alemania; una africana, de Burkina Faso en coproducción con Francia; y una oriental. Escogimos esta última por marcar un contraste interesante entre dos culturas distintas: la japonesa y la griega. La obra une la estética y el teatro tradicional nipón con la tragedia de Eurípides. El escenario es un restaurante oriental de comienzos del siglo XX, donde un grupo de hombres les piden a las geishas representar a Medea y su historia de venganza y crueldad. Una propuesta refinada, con música en vivo, danza y toda la magia de Oriente en un clásico griego.

PATO SALVAJE. CONTEMPORÁNEO. País República Checa. Compañía Divadlo V Dlouhé. Director Jan Nebesky

El placer de ver las actuaciones de estos intérpretes de la tradición teatral de Europa del Este es uno de los atractivos de la obra, escrita por Henrik Ibsen. Dos familias, una rica y una pobre, cercanas pero con una amistad basada en la hipocresía, son el pretexto para mostrar el lado animal del hombre a través de situaciones dramáticas, con verdades y mentiras, y la crueldad de las relaciones. Una puesta en escena con una visión actual pero con cuestionamientos y satirización de temas recurrentes en Ibsen: la sociedad y los modelos de familia.

Teatro Delusio. País Alemania Compañía Familie Flöz Director: Michael Vogel. TEATRO GESTUAL

El humor, el trabajo actoral y una historia conmovedora contada tras bastidores, hacen de este montaje algo especial. Muestra los dramas, sueños y frustraciones de tres técnicos de teatro y su relación con bailarines, actrices y cantantes que salen de escena a descansar. Son también tres actores los que representan a veinte personajes silenciosos con máscaras inexpresivas que parecen gesticular, gracias al intenso trabajo de interpretación y por las situaciones, que oscilan entre la comedia y el drama, entre el humor y la tristeza, entre el sueño y la realidad, entre la tristeza y la felicidad.

EL TENIENTE DE INISHMORE. País.Perú Compañía La Plaza Isil Director: Juan Carlos Fisher

Perturbadora, agresiva, surreal, irónica y cómica han sido los calificativos para esta obra. Muchos querrán abandonar la butaca... pero nosotros no. El estilo cinematográfico y de “teatro Tarantino”, como es conocido el trabajo del director, es suficiente para dejarse tentar por la historia, escrita por el irlandés Martin McDonagh. Un gato desaparecido en la isla de Inishmore (Irlanda), un lugar donde no existen perros, desencadena una serie de situaciones que llevan al absurdo de la violencia para solucionar conflictos. Algo de David Lynch y Martin Scorsese también influyó para el montaje de Fisher, un director de 28 años que empieza a marcar el teatro latinoamericano.

CARRILLÓN. CIRCO Y GRANDES ESPECTÁCULOS. País Italia Compañía Kitonb Director: Angelo Bonello

Esta obra se puede definir en una sola palabra: extrema. Se mueve entre el suelo y el cielo en un espectáculo de acrobacia, danza, circo y teatro que lleva al público a un viaje de 360 grados. Un recorrido donde las emociones son bombardeadas con efectos de luz, sonido y música, en medio de estructuras geométricas con acróbatas que juegan en entramados de cables y personajes mitológicos que vuelan a 80 metros de altura. Así se cuenta la historia de la creación de una nueva raza humana, provocada por la ira del dios Júpiter. El renacimiento pasa del caos a la evolucisil Director: Juan Carlos Fisher

Perturbadora, agresiva, surreal, irónica y cómica han sido los calificativos para esta obra. Muchos querrán abandonar la butaca... pero nosotros no. El estilo cinematográfico y de “teatro Tarantino”, como es conocido el trabajo del director, es suficiente para dejarse tentar por la historia, escrita por el irlandés Martin McDonagh. Un gato desaparecido en la isla de Inishmore (Irlanda), un lugar donde no existen perros, desencadena una serie de situaciones que llevan al absurdo de la violencia para solucionar conflictos. Algo de David Lynch y Martin Scorsese también influyó para el montaje de Fisher, un director de 28 años que empieza a marcar el teatro latinoamericano.

CARRILLÓN. CIRCO Y GRANDES ESPECTÁCULOS. País Italia Compañía Kitonb Director: Angelo Bonello

Esta obra se puede definir en una sola palabra: extrema. Se mueve entre el suelo y el cielo en un espectáculo de acrobacia, danza, circo y teatro que lleva al público a un viaje de 360 grados. Un recorrido donde las emociones son bombardeadas con efectos de luz, sonido y música, en medio de estructuras geométricas con acróbatas que juegan en entramados de cables y personajes mitológicos que vuelan a 80 metros de altura. Así se cuenta la historia de la creación de una nueva raza humana, provocada por la ira del dios Júpiter. El renacimiento pasa del caos a la evolución, con las cuatro estaciones como símbolos de cambio.

CANEK. Director: Constanza Macras. infantil

Las marionetas son las protagonistas de esta obra cargada de imágenes que buscan seducir al exigente público infantil. Y aunque los espectadores ven a los titiriteros manipular los muñecos, la música en vivo, los instrumentos autóctonos y el uso de recursos técnicos sencillos le dan un aire mágico al montaje. Es la historia del indio Canek, un legendario héroe maya, y Guy, un niño blanco descendiente de hacendados, quienes construyen una fuerte amistad que los lleva a un mundo imaginario.

BRICKLAND. Danza. País Alemania. Compañía Dorky Park. Director Constanza Macras

La argentina Constanza Macras ha sido llamada “la maestra provocadora del caos estético”. Esto lo transmite en esta pieza donde el movimiento, los impactos de los bailarines contra el suelo, el ruido y el escenario recargado lleno de elementos dispares, incluso con basura, hablan del mundo actual. Doce personajes que viven en una unidad residencial cerrada y segura, pasan de su mundo normal al horror de la xenofobia, la desconfianza y la perversión sexual que estaba oculta en la burbuja de tranquilidad en la que estaban. Una exaltación de toda serie de sentimientos con música que va de Bob Marley a los cantos de Carl Orff.