¿Las mascotas terminan pareciéndose a sus dueños?

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El fotógrafo Gerrard Gethins publicó una serie de imágenes que revelan la similitud física de las duplas que posaron en su estudio.

Es difícil tener una respuesta que satisfaga a todas las partes. Podemos echar en la bolsa de los misterios el motivo por el que los humanos y sus mascotas terminan pareciéndose. Hagamos el ejercicio: pensemos en alguien que tenga a un perro y tratemos de encontrar similitudes. Seguramente, de soslayo, podemos encontrar algunas.

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Me gusta pensar que mis gatos se asemejan a mí, aunque yo no serviría para el ejercicio que hizo Gerrard Gethins. El fotógrafo puede dar fe de que en en varios casos la similitud es evidente. Su trabajo demuestra que es fácil hallar parecido físico en perros y en gatos cuando de compararlos con humanos se trata.

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A continuación, compartimos parte de lo que publicó en sus redes sociales. Si todavía no te animas a tener una mascota, la posibilidad de que termines igual a ella es alta. Este rasgo es una razón extra para que corras a adoptar a un peludito.

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These two. #doyoulooklikeyourdog

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¿Cuáles son los beneficios de tener una mascota?

Aumenta la autoestima: un animal requiere de cuidados que generan un grado de ocupación mental elevada y a su vez un aprovechamiento del tiempo.

Disminuye la tensión y el estrés: en las personas mayores está comprobado que la cercanía a cualquier mascota disminuye los niveles de ansiedad. Ante una noticia de cualquier índole están más preparados psicológicamente, ya que en ellas encuentran apoyo, compañía y seguridad.

Aumenta el factor social: las relaciones con las personas se afianzan, por lo que los paseos al parque o una simple caminata hacen que los dueños de otras mascotas evidencien sus intereses con los adultos mayores. Se convierte así en un agente de motivación diaria para darle continuidad a las rutinas y, ¿por qué no?, para departir luego sin mascotas.

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